martes, 25 de abril de 2017

Microrrelato 130 Malestar ciudadano


Malestar ciudadano

Antonio García Velasco






Estaba muy enfadado porque el gobierno no se dio por enterado, pese a que cogió su móvil y profirió sus quejas, de modo reiterado, razonado y con detalles, al primer funcionario que respondió a su llamada. En consecuencia, se planteaba muy seriamente votar y, en su caso, afiliarse a un partido populista.


lunes, 24 de abril de 2017

Microrrelato 129 Terror


Terror

Antonio García Velasco


Un día de azul marceño, durante un ensordecedor laberinto de voces y altavoces de ferias y jolgorios, un tonal asesino aprovechó la festiva concurrencia para provocar la tragedia. ¿Tonal? Sí, porque dio el tono negro a la tarde azulada de aquel mes de marzo. Que el terrorista fuese abatido en poco consuela a quienes han perdido a novia, esposa, hijos, marido, hermanos, amigos... Pero menos consuelan las palabras de los políticos anunciando la creación de comisiones de investigación y dictando medidas de vigilancia excepcional. "¿Quién me lo devolverá?", clamaba una madre. "¿Quién me la devolverá?", gritaba un enamorado... Atronaban, ahora de manera mucho más ensordecedora, los gritos unánimes de las lamentaciones y el dolor

domingo, 23 de abril de 2017

Microrrelato 128 Pareados disidentes


Pareados disidentes

Antonio García Velasco



Se le ocurrió escribir un libro de pareados disidentes. “¿Y qué es eso de pareados disidentes? ¿Los que riman con dientes?” Respondió que lo mejor era esperar a que el libro estuviese publicado. Esperando estamos. Aunque un día se le escaparon algunos versos: "Las beduinas suspensas / por sus vacías despensas"; "Un realista encarado / mucha carne, mal pescado"; "De estos plasmadores gratos / lenguas comieron los gatos"; "Insurgentes cavilosos / callaron por ambiciosos"; "Insurgentes cavilosos / cayeron por ambiciosos"; "Congresista acartonado / tomó fama de chiflado"; "Esas mensajeras apergaminadas /  se soltaron la melena por mesadas"; "Himenóptero frenético / por picar a un diabético"; "Esa ostrogoda facial / era limpiada con cal"; "Un desequilibrado nocturno, / traje serio encorbatado diurno"; "Son pazguatos delatores / porque acusan corruptores"; "Porque acusan a corruptos /dicen que hacen exabruptos".... Ignoramos todavía porque llama disidentes a estos y los demás pareados.


sábado, 22 de abril de 2017

Microrrelato 127 Desorientado


Desorientado

Antonio García Velasco



Ignoraba cómo encontrar el árbol de la Vida y decidió salir de la selva. Pero estaba perdido y desconocía el modo de orientarse entre tantos árboles que impiden ver el bosque de uno mismo. Tampoco había aprendido la situación de los puntos cardinales. Por otra parte, al Norte llamaba Riqueza; al Sur denominaba Pobreza; el Este, para él, era Pasado y el Oeste, Futuro Incierto. Pero, ¿cómo salir de aquel laberinto? Divisó la serpiente que le ofrecía una manzana desde el árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

viernes, 21 de abril de 2017

Microrrelato 126 Delineadoras chambonas


Delineadoras chambonas

Antonio García Velasco



Seguir las instrucciones para trazar las líneas de una figura no parece tarea difícil. Pero el encargo se lo hicieron a unas delineadoras chambonas, cuya falta de habilidad ocasionó el desastre de un diseño repelente. No obstante, como no hay mal que por bien no venga, los operarios siguieron las indicaciones de los bocetos y el resultado fue una colección que todos consideraron muy original. Se pusieron en marcha las adecuadas técnicas de publicidad y marketing y, como rosquillas se vendieron los nuevos trajes, vestidos o harapos de otoño.

jueves, 20 de abril de 2017

Presentación de PATOS SIN ZAPATOS

El día 21, a las 17:30, será presentado mi libro PATOS SIN ZAPATOS, en la Biblioteca BERNABÉ FERNÁNDEZ-CANIVELL (Calle Practicante Pedro Román, 7, por Pedregalejo, Málaga). Se trata de un libro infantil-juvenil, para edades de 6 a 99 años. Carteles-invitación al acto:



martes, 18 de abril de 2017

Microrrelato 125 El palio de Satán


El palio de Satán

Antonio García Velasco



Cuando, en el salón de la misteriosa mansión, descubrieron un dosel colocado sobre varas largas, negras y marcadas a fuego, comentaron que se trataba de “El palio de Satanás”. En aquella mansión había vivido una condesa pálida y delgada con fama de bruja y demoniaca. Decían que celebraba solemnes misas negras y el mismísimo demonio se colocaba bajo un palio negro como la noche en una cueva oscura. El palacete estaba deshabitado, pues, según rumores, los herederos no pudieron pagar el impuesto de sucesiones. Ellos entraron allí con el sigilo de los cazafantasmas y la alevosía insidiosa de quien espera encontrar objetos de valor. Ninguno se atrevía a pasar bajo el dosel ni a tocar sus varales. Al disparar el flas de la cámara fotográfica el palio se desmoronó llenándolo todo de pavesas. Dicen que en medio del pánico se escuchó una terrible carcajada.

lunes, 17 de abril de 2017

Aula de Poesía en la Uma

Otro acto del que soy coordinador. Os espero.

Acto de la ACE-A Delegación de Málaga. Nuevo cartel


Nueva versión del cartel anunciador.
Como delegado en Málaga de ACE-A (Asociación Colegial de Escritores de España, Sección Autónoma de Andalucía, he de informar de que el próximo viernes, 21 de abril de 2018, a las 20 hora, tendrá lugar una lectura poética del nuevo ciclo VOCES COMPARTIDAS. Dejo el anuncio-invitación:

Microrrelato 124 El deshollinador gamado


El deshollinador gamado

Antonio García Velasco



Se dedicaba a deshollinar los humeros de las casas de la urbanización residencial. Todas las viviendas, lujosas y bien amuebladas, tenían su chimenea para los fríos días de invierno. A él llamaban un año tras otro para que dejase limpios los hollines acumulados en los conductos. Pero tan sólo en casa del conde de Gorcilla se dejaba ver las cruces gamadas que llevaba tatuadas y por las que, al parecer, le llamaban El Gamado. Una mañana que se encontraba sola en la residencia, la hija del conde tuvo el capricho de ver los tatuajes del deshollinador. Le exigió que primero se duchara para que no le quedaran ni rastros de tizne. Luisa María de Gorcilla y Vega comprobó que las cruces eran imborrables. "El año que viene limpiarás los humeros y yo volveré a ver que las cruces permanecen en tu piel", dijo al despedirlo.

domingo, 16 de abril de 2017

Como delegado en Málaga de ACE-A (Asociación Colegial de Escritores de España, Sección Autónoma de Andalucía, he de informar de que el próximo viernes, 21 de abril de 2018, a las 20 hora, tendrá lugar una lectura poética del nuevo ciclo VOCES COMPARTIDAS. Dejo el anuncio-invitación:

Microrrelato 123 Filósofos mentecatos


Filósofos mentecatos

Antonio García Velasco



“Filósofos mentecatos” es lo que comentaban los Poderes, pues, los filósofos ponían el dedo en la llaga cada vez que exponían su pensamiento crítico, razonado hasta la saciedad con argumentos irrefutables. Los Poderes proponen quitar la Filosofía de las escuelas y dejar que los pensadores, mentecatos o no, se extingan como flores marchitas. Otros intelectuales guardan silencio, no sea que se vuelva a gritar "¡Muera la inteligencia!"

sábado, 15 de abril de 2017

Microrrelato 122 Felicidad


Felicidad

Antonio García Velasco




Una modelo famosa, tan famélica como lagartija sin insectos que llevarse a la boca, decidió engordar para ser feliz. No engordó demasiado, lo suficiente para aumentar su atractivo seductor. Aprendió una cosa: la felicidad es un estado pasajero que no se mide en kilos. “Aunque sí en volumen, dijo, pues mi barriga aumenta y ¡me hace tan feliz el hijo que espero!”

viernes, 14 de abril de 2017

Microrrelato 121 Los vaqueros rotos


Los vaqueros rotos

Antonio García Velasco



Sin saber cómo, la modelo senderista se vio rodeada de zarzas de robustísimos aguijones. Quedó enganchada y se le desgarraron los vaqueros por lugares diferentes. Al verse con unos pantalones descompuestos y guiñaposos no supo si reír, si llorar. Optó por la primera opción y puso de moda los pantalones rotos por la línea de la rodilla, los muslos o las bajeras. La sagrada moda consiguió que nadie se riera de los desgarrones, muy al contrario, ha conseguido que se pague por llevar pantalones rajuñados. "¡Si mi abuela levantara la cabeza!, se decía. ¡Ella que zurcía tan primorosamente para que los suyos no llevaran rotos!"




jueves, 13 de abril de 2017

Microrrelato 120 Los uredíneos


Los uredíneos

Antonio García Velasco



En su conferencia afirmó que ciertos políticos son unos auténticos uredíneos, o sea, hongos parásitos que producen en el pueblo la roya y el tizón. "Si la roya es un honguillo a modo de polvo amarillento que ataca con su parasitismo a ciertas plantas, el tizón es un hongo pequeño que vive, sobre todo, de los cereales y en los cereales..." Un notable político presente en la sala le increpó: "Yo no soy un parásito de nadie, vivo por y para el pueblo, trabajo por el bien de todos, me preocupo por el bien de la comunidad... Le exijo que retire usted el calificativo de uredíneos". "Uredíneos es un sustantivo, señor". "No estamos discutiendo cuestiones gramaticales". "Estamos hablando de hongos parásitos... ¿Y no es cierto que el pueblo con sus impuestos paga los sueldos que los políticos se han asignado, sin contar con los pagadores? Pues en eso estamos: las plantas que sirven de alimento a los hongos no han sido consultadas sobre si los quieren o no". "El pueblo vota y elige". "Y, ¿quiénes deciden después contra el pueblo?" Todavía, sin visos de acuerdo, siguen discutiendo la conferenciante y el político.


miércoles, 12 de abril de 2017

Microrrelato 119 Droseráceas fraileras


Droseráceas fraileras

Antonio García Velasco



Por más moscas, mosquitos u otros insectos que se buscaran en el convento ni uno se encontraría: estratégicamente habían distribuido por todo el monasterio las droseráceas del tipo drosera y dionea. Lo malo fue que, exterminados los bichejos, aquellas plantas carnívoras desarrollaron sus trampas y, en ellas, fueron cayendo uno a uno todos los frailes.


martes, 11 de abril de 2017

Microrrelato 118 La conductora entrecortada


La conductora entrecortada

Antonio García Velasco



La persona que, en aquel momento, pasaba la tarjeta del bono de viajes por el círculo rojo del control, era su exnovio. "Hola", dijo. Y se hizo entrecortada la voz de la conductora del autobús: "Ho...ho...la". Él pasó hacia el interior y ella continuó a la espera de que otros viajeros pagasen el billete. Después arrancó el vehículo. Él volvió a acercarse a la cabina consultando una pequeña cartulina que llevaba en la mano: "Por favor, puede decirme la parada más próxima a la calle Toquero". Respondió la conductora entrecortada: "La... pa... ra... da... de... Fuen... te O… lletas". "Muchas gracias, señora. Muy amable". Ella quedó extrañada de tan corteses modales: como si no la conociera, como si la ruptura de la relación no hubiese sido causada por los celos de él y sus malos modos. Se retiró el hombre hacia una zona libre. "Es mi vecino -dijo la pasajera del primer asiento, a la derecha del volante-, ¡pobre! Ha tenido un accidente y ha perdido la memoria. Según parece conducía descontrolado y enfurecido porque su novia lo había abandonado".

domingo, 9 de abril de 2017

Microrrelato 117 Exquisitos modales


Exquisitos modales

Antonio García Velasco




Apareció con un ramo de rosas cortadas con alevosía y cuidado en la rosaleda de los jardines públicos. Cuando su amiga le enseñó los adornos de su nuevo vestido, se encajó los guantes en las manos para apreciar la textura de la blonda sin exponerla a mancha o roce inadecuado. Y ya que los tenía puestos, le hurtó, sin dejar huellas, un collar de perlas a la anfitriona. Ésta quedó admirada de la primorosa delicadeza de su invitada y no tuvo inconveniente en convidarla otra tarde a tomar un té en su salón.


sábado, 8 de abril de 2017

Microrrelato 116 Control de céntimos


Control de céntimos

Antonio García Velasco



Para seguir la suerte de las monedas de dos centavos, le incorporaron un chip que transmitía señales radioeléctricas de geolocalización. A la computadora que registraba las emisiones la llamaron Mosbumque, como si le hubiesen llamado Chorra. A veces se detenían en el seguimiento del monedero en el bolsillo de un pardillo y comprobaban que el interesado velaba por su dinero por más pequeña que fuese su expresión... ¿Estaban acaso haciendo un ensayo para controlar la suerte y lugar de los billetes de quinientos euros? ¿O los billetes grandes son intocables, aunque ya estén perfectamente geolocalizados?


viernes, 7 de abril de 2017

115 Un conservador chiflado


Un conservador chiflado

Antonio García Velasco



Algunos decían que aquel conservador chiflado no era el único, muy al contrario, todos los conservadores son chiflados pues "renovarse o morir”. Cada catorce años, afirman, todas las células de un cuerpo humano se han renovado, salvo las neuronas. Algunas células sólo duran cinco días. Si se ha detenido tal renovación... malo. En consecuencia, resulta una chifladura ser conservador. "Pero el cuerpo como entidad es el mismo siempre, salvando las marcas del paso del tiempo..." Es la entidad corporal lo que quería conservar el conservador chiflado. La entidad llamada nación. El cuerpo llamado sociedad. Renovarse o morir, pero renovación de las células que necesitan renovación y nunca una revolución renovadora que es la que trae el cáncer, por ejemplo. "Chifladura es discutir sobre palabras y no avanzar con hechos en pro de la justicia distributiva y la paz social -sentenció, desde su luna, el filósofo neutral-. Con tanta palabrería queriendo tener razón y no acuerdos es imposible avanzar".




jueves, 6 de abril de 2017

Microrrelato 114 Una reductora foliácea


Una reductora foliácea

Antonio García Velasco



Reducir las hojas de las plantas puede ser tan peligroso como mantener una estufa de gas encendida en una habitación cerrada: una vez consumido el oxígeno, la respiración se dificulta y se llega a la muerte. Pese a la advertencia, él seguía empeñado en comprarse una reductora foliácea y acabar con todas las hojas que le producían alergia. ¿Una reductora foliácea selectiva? ¿Quién conocía las hojas causantes de su afección respiratoria? ¿Estaba seguro, acaso, de la causa de su mal? Como no encontró el artefacto de su empeño, decidió quemar los bosques.


miércoles, 5 de abril de 2017

Microrrelato 113 Pectíneos pagaderos


Pectíneos pagaderos

Antonio García Velasco




"Me duelen los pectíneos de tanto quererte, que no es baladí el esfuerzo de los músculos del amor". "A García Lorca le dolían el sombrero, el aire y el corazón: Por tu amor me duele el aire, / el corazón / y el sombrero. ¿Qué importa que a ti te duelan los pectíneos?" "No compares. Al poeta le duele el desamor y a mí los músculos del ejercicio físico de amarte". "¡Que poco romántico eres! Eso no se dice ni en las novelas eróticas". "La literatura siempre enmascara la realidad. Un amigo decía que el pugilato amoroso equivalía a subir al Everett. Pero ¡con que gusto escalo sin descanso tus cumbres amatorias!" "No digas sin descanso, que ahora estamos satisfactoriamente relajados". "Lamentablemente, los seres humanos lo único que podemos hacer más de ocho horas seguidas es trabajar. En ocasiones, dormir". "¡Ay!", exclamó ella depositando un cariñoso beso en la comisura de los labios de su pareja.

martes, 4 de abril de 2017

Microrrelato 112 El acreedor florido


El acreedor florido

Antonio García Velasco



Se llamaba Poquebe y estaba considerado como acreedor florido, pues, cada vez que iba a reclamar una deuda, obsequiaba con un hermoso ramo de flores: "Para aliviar la dolorosa al deudor", explicaba. El día de pago, Dadajoz, como era el cumpleaños de su novia, quería regalarle un ramo de flores. Esperó a que apareciera Poquebe. Satisfizo la deuda, se ahorró la compra y ella, complacida por las flores, estuvo muy complaciente y cariñosa.


lunes, 3 de abril de 2017

Microrrelato 111 El alienado quebrajoso


El alienado quebrajoso

Antonio García Velasco



No se sentía pírrico, pero sí danzarín. "Pírrico se dice de una antigua danza militar griega. Pero no me gusta la guerra". "Pírrico se dice de un triunfo que le cuesta más al vencedor que al vencido". "Pírrico es el baile o danza de la Grecia antigua que imitaba un combate". "Pírrico viene de Pirro, un rey de Epiro que en el año 279 antes de Cristo venció a los romanos a costa de muchísimas bajas". "Ya te digo que no me gusta la guerra". "Tú lo que eres es un alienado quebrajoso". "Tampoco me gusta el fútbol". "¡No sabes lo que dices! Ya venía sospechando tu alienación desde hace mucho tiempo". "Tú sí que eres inconmutable". "¿Yo, yo inmutable?" "Llámalo como quieras". "¡Pírrico!" "¡Inconmutable!" "¡Alienado!" "¡Futbolero!" Tras los gritos, llegaron a las manos.

domingo, 2 de abril de 2017

110 Microrrelato Desdémona y Miguel Matas


Desdémona y Miguel Matas

Antonio García Velasco



He aprendido de Otelo y, por más que me insinúan y me repiten lo contrario, no dudo de la fidelidad de mi Desdémona. No aumentaré la estadística de la violencia machista con una muerte más. Me niego a admitir que ella me engaña y, si así fuese, no llegaría a violentarla. Pero, no, no me es infiel, ni hablar. Y menos con mi ayudante Cassio, disimulado y respetadísimo gay, que ya prepara ilusionado su boda con Miguel Matas, es decir, conmigo. Claro que, antes de anunciar el compromiso, tengo que romper con ella y vueltas le doy al modo de alejarla de mi vida. La ocasión llegó, por fin, pues Desdémona nos encontró juntos en la cama a Cassio y a mí. No tuvo contemplaciones y me disparó a bocajarro. Luego se suicidó. Cassio quedó traumatizado por la violencia de género.

sábado, 1 de abril de 2017

Microrrelato 109 Papas o patatas


Papas o patatas

Antonio García Velasco



Se llamaba Mosmo y decía que era abogado y trabajaba como querellador papal. "¿Del Papa?" "De las papas, del papeo de los pobres". "Se dice patata". "Te cantaré la Oda a la Papa de Pablo Neruda: "Papa / te llamas / papa / y no patata, / no naciste castellana: / eres oscura / como / nuestra piel, / somos americanos, / papa, / somos indios. / Profunda / y suave eres, / pulpa pura, purísima, / papa..." Entonaba bien con música compuesta por el cantautor Juan Alberto Gómez, pero lo de papa y Papa nos llenaba de confusión y, para aliviar nuestro colesterol, decidimos comer patatas, chorizo y huevos fritos.


viernes, 31 de marzo de 2017

Microrrelato 108 La bailarina ratera


La bailarina ratera

Antonio García Velasco



Iba por la calle causando la admiración con sus pasos de danza. La acompañaba una música invisible que se hacía oír por los transeúntes. Se acercaba con sus cabriolas a cualquier persona y, sin que nadie se diera cuenta, le hurtaba la cartera del bolsillo o el monedero del bolso. Todos celebraban la melodía que envolvía la situación y la agilidad de sus pasos de bailarina. Nadie advertía la presteza de su mano apoderándose de lo ajeno. Cuando los robados advertían la falta, ya se encontraban lejos del lugar y no se explicaban lo ocurrido, en qué momento. Habían celebrado el encuentro feliz de aquel espectáculo callejero, lo habían gozado. No podían imaginar una preciosa bailarina ratera, no podían concebir que tanto arte como derrochaba aquella joven fuese la causa del desaguisado de un robo. Un buen día, un curioso estaba obnubilado por los brazos y piernas danzantes, pero sus rápidos reflejos detuvieron la mano que intentaba despojarlo de su dinero. La mujer renunció al botín y continuó danzando como si nada hubiese ocurrido.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Microrrelato 107 Un pánfilo transparente


Un pánfilo transparente

Antonio García Velasco



No era transparente porque fuera de vidrio o se creyera de cristal como el Licenciado Vidriera de Cervantes. Lo era por ingenuo y cándido en demasía y a todas horas. Le recomendaron que se metiera en política para aprender el arte del disimulo, la ocultación, el cinismo, el doble sentido... Hizo caso a la sugerencia y se afilió a un partido político. Preguntaba más de la cuenta, según los criterios del dirigente local: Por qué oponernos si es razonable lo que dicen en el partido gobernante; por qué no buscamos la colaboración constructiva en lugar de la confrontación por la confrontación; por qué decimos no cuando la disposición nos beneficia a todos... Se cansaron de preguntas y de darle o negarle respuestas. Le retiraron el carnet. Sigue de pánfilo transparente por el mundo y de la política sólo aprendió una cosa: la única opción aceptable es obedecer las directrices de la secretaría general.




Microrrelato 106 Orden del día


Orden del día

Antonio García Velasco



Como laica era tan minuciosa, perfeccionista y exigente que no permitía que se hablara de religión ni a propósito del arte de los Siglos de Oro. El profesor Ernesto Santos le preguntó si iba a exigirle el cambio de apellido para permanecer en el Colegio y si tenía que silbar, como se hace en TV para evitar que se oigan tacos, cuando tocara mencionar ciertos cuadros del Greco, Velázquez o Murillo, por poner ejemplos de grandes pintores. La profesora Ernestina de la Cruz preguntó si suprimía cualquier referencia o comentario a la literatura de los clásicos españoles, un Lope de Vega, un Quevedo... La directora, que pretendía una enseñanza que prescindiera totalmente de la instrucción religiosa, exclamó dando un puñetazo en la mesa de juntas: "¡Bien sabéis vosotros lo que tenéis que hacer! Aquí no se da religión y punto". "Pero... no podemos hablar de nuestra cultura sin ciertos conocimientos religiosos. Y no hablo de creencias". "He dicho que bien sabéis lo que tenéis que hacer. Pasamos al siguiente punto del orden del día".


lunes, 27 de marzo de 2017

Microrrelato 105 Trigo limpio


Trigo limpio

Antonio García Velasco



 



EN el momento de descubrirse el fraude del nuevo traje del rey, los sastres ya estaban muy lejos. Nunca fueron alcanzados. En el reino quedó la sensación de que todos tenían cosas que ocultar y ninguno, salvo los niños pequeños, era trigo limpio.


domingo, 26 de marzo de 2017

Microrrelato 104 Ráyidas repolludas


Ráyidas repolludas

Antonio García Velasco



Hablar de ráyidas repolludas es tanto como hablar de sílfides rechonchas o barrigudas. Pero, por alguna causa desconocida, las rayas capturadas en las redes de nuestra barcaza estaban todas hinchadas, contradiciendo su definición. Fue una pesca inútil, pues el veterinario rechazó nuestro pescado por encontrarse contaminado por elementos tóxicos y no ser apto para el consumo humano. "Se nos muere el mar", dijo el patrón. "Y con él moriremos todos", sentenció Moreno Sánchez. "Estamos haciendo el mundo a nuestra imagen y semejanza de seres torpes, ambiciosos y malvados". En casa se quedaron esperando las rayas para cocinarlas siguiendo 48 recetas distintas tomadas de Internet.

Presentación del libro FÁBULAS DE REENCARNACIÓN

El 28 de marzo, martes, a las 19:30, presento mi libro FÁBULAS DE REENCARNACIÓN (Ed. Libros ENCASA), Lugar el CAL (Centro Andaluz de las Letras), calle Álamos, 24, Málaga. Es un libro del que ha dicho F.H. Romero en su blog (http://publicitatusobras.blogspot.com.es/p/resenas.html)

"Reseña del libro Fábulas de reencarnación del autor Antonio García Velasco

Libro: Fábulas de reencarnación
Autor: Antonio García Velasco
Editorial: Libros en casa
ISBN: 978-84-943740-8-1


Tal y como nos indica el título, nos encontramos con un libro de fábulas escritas en verso. El autor nos muestra la posibilidad de reencarnación en cualquier tipo de animal, de forma divertida y con un toque irónico. Toda persona tiene cabida en sus poemas, desde amas de casa, hasta banqueros o políticos. Un libro que te hace reflexionar y sacar alguna que otra sonrisa.
Como valoración personal debo decir que pensé que no iba a gustarme pero, desde el primer poema, me enganchó. Es un libro breve que se lee en un momento, no se hace pesado y disfrutas de la lectura. Las comparaciones son de lo más ingeniosas y debo felicitar al autor por su genialidad. Me ha encantado y recomiendo su lectura sin ninguna duda.

Si queréis leerlo, y de verdad que os va a gustar, os dejo aquí el enlace para su compra.
..."
El cartel del anuncio:

Microrrelato 103 Cicatriz de guerra


Cicatriz de guerra

Antonio García Velasco



Se podría decir que era residual el pelo que le quedaba en la parte anterior de la cabeza. Le sugirieron que se pusiera un bisoñé, pero él prefirió seguir la moda de afeitarse el cuero cabelludo. Una cicatriz que le cruzaba el casco craneal quedó al descubierto y suscitó todo tipo de preguntas. Siempre respondía como en una nube de inmortalidad: "En una guerra entre señores feudales, un espadazo estuvo a punto de partirme en dos". Todos se lo tomaban a broma, hasta el estreno de la película "Castillos", donde había intervenido como uno de los extras muertos en combate.


sábado, 25 de marzo de 2017

Microrrelato 102 Intercambio de mensajes


Intercambio de mensajes

Antonio García Velasco





Una noche fría y húmeda, en la que la vida más grata es el sueño, recibió un mensaje de paz al que respondió con una larga misiva contra la hipocresía y el cinismo: el remitente era un fabricante de armas.


viernes, 24 de marzo de 2017

Microrrelato 101 El libro en grifas


El libro en grifas

Antonio García Velasco



Llegó a nosotros hablando de que, entre la documentación investigada, "había avistado un libro en grifas". Sus palabras nos llenaron de inquietud, pues, ni idea se tenía de lo que son grifas. También avistar nos pareció un verbo extraño en aquel contexto. Pero el investigador permanecía obnubilado por el descubrimiento: un tratado impreso en letra aldina (grifa), la inventada en la famosa imprenta renacentista de Aldo Manucio de Venecia. Sólo nos comunicó algunos detalles del asunto del libro, pero, por su actitud, llegamos a la conclusión de que sería revelador de misterios no siempre gratos a quienes conforman nuestro sistema político-social-religioso. Para nuestra sorpresa y desgracia, el libro ha desaparecido y el descubridor ha sido asesinado.


jueves, 23 de marzo de 2017

Microrrelato 100 El docto durmiente


El docto durmiente

Antonio García Velasco



Cuando comenzó a contar el cuento de El docto durmiente, todos comenzamos a imaginar una sátira contra los intelectuales de ahora que callan como dormidos mudos ante la injusticia, los abusos, los comestibles cargados de sustancias cancerígenas, la corrupción, la incultura y decadencia reinantes, los peldaños en los que se suben los políticos para no engrosar las listas del paro, cobrando, en vez de subsidios ridículos, magníficos sueldos y prebendas... Pero, no, ¡maldito sea!, haciendo un prodigioso alarde de imaginación, sólo nos contaba la historia de la bella durmiente, pero al revés: una princesa bellísima le dio un beso y el docto despertó para seguir sumido en el nuevo sueño del amor dulce.




miércoles, 22 de marzo de 2017

Microrrelato 99 El vigilante órfico


El vigilante órfico

Antonio García Velasco



El contador órfico llegó a la conclusión de que ellas fueron las oncenas checoslovacas que habían cruzado el umbral de aquella mansión. Llegaban siempre de dos en dos, entraban juntas y salían cada una por una puerta. ¿Quién las había llamado, quién las esperaba dentro? ¿Cuáles eran sus quehaceres en el interior? Si checas habían sido once parejas, las de otras nacionalidades eran ya de número perdido en la memoria. ¿La vigilancia órfica estaba relacionada con la pureza sexual de Orfeo? ¿Acaso querían conocer si el dueño de la mansión era digno de pertenecer al Orfismo? ¿Eran las mujeres tentaciones provocadas intencionadamente? Ellas, una vez que abandonaban la casa, desaparecían sin dejar huella. De las perseguidas se perdía su rastro siempre. Consiguieron, sin embargo, interceptar a Miluska Kres, que se limitó a decir: “Experiencia divina, imposible contar”.

martes, 21 de marzo de 2017

Microrrelato 98 El mílite carolingio


El mílite carolingio

Antonio García Velasco



Un soldado carolingio, héroe en cien batallas, recibió como premio un terreno, que contaba con una casa, un pozo con cigoñal y un conjunto de animales domésticos. Por medio de una alcahueta consiguió casarse con Adélie Bellerose. Desde el principio la consideró extremadamente hermosa para sus méritos y cicatrices de viejo milite. Pero aprovechó amorosamente la oportunidad de posesión de una bella mujer. No obstante, cada vez se acrecentaban más los celos: no permitió que ningún hombre traspasase la cerca de su terreno; no consintió que ella marchara sola al mercado de las aldeas próximas. La trataba como a dueña feudal. Mas ella se consumía en la tristeza. Un día apareció por la casa la alcahueta que propició aquella boda y la mujer aprovechó la ocasión para contarle sus cuitas y la causa de las mismas. La vieja puso remedio a la situación: le proporcionó un brebaje que poco a poco desfiguró su cara. Adélie, desde entonces, no quiso ver a nadie ni salir de casa.

lunes, 20 de marzo de 2017

Microrrelato 97 La baqueana fructífera


La baqueana fructífera

Antonio García Velasco



Frente a la copa, en la barra de un bar, tras un rato de charla, llegaron al momento de las confidencias y ella le dijo: "Soy baqueana". ¡Horror, no tenía ni idea de lo que quería decir! Pero, comenzó a desconfiar. No le daba buena espina lo que pudiera esconderse detrás de tal declaración. Perdió el interés por ella, aligeró la conversación y se retiró absolutamente incómodo y receloso. A la mañana siguiente, cuando comenzó la expedición de búsqueda, se percató de que la mujer figuraba como experta conocedora de caminos, tronchas y atajos. Fue la guía fructífera del grupo, sin cuya experiencia, la misión hubiese fracasado.


domingo, 19 de marzo de 2017

Microrrelato 96 Equimosis alada


Equimosis alada

Antonio García Velasco



Alada, ciertamente, pues la mancha equimótica de la cara se extendía velozmente por toda su piel. ¿Se debía a rupturas caprichosas de vasos sanguíneos? ¿Qué peligro corría? Dermatólogos, traumatólogos y especialistas en circulación sanguínea se pusieron de acuerdo para remediar las manchas y su etiología. Decidieron efectuar un seguimiento de la vida cotidiana del paciente: se levantaba, desayunaba, marchaba a sus obligaciones... Nada anormal. Optaron por una vigilancia nocturna e instalaron cámaras de infrarrojos en la habitación donde el equimótico dormía. Noche sí y noche también, se caía de la cama hasta siete veces; no despertaba y, dormido, se volvía a acostar... Unas veces se golpeaba la cara, otras los brazos o las piernas, el tronco, los muslos... Para curarlo, lo sujetaron con sutiles correas para que no volara solo ni de noche ni de día.

sábado, 18 de marzo de 2017

Microrrelato 95 La joven seductora


La joven seductora

Antonio García Velasco



Lo tenía muy difícil para el amor. No sólo por su edad sino, sobre todo, por sus numerosos desengaños amorosos. Pero, aquella joven era ¡tan irresistiblemente hermosa! Hablaba con él con amabilísima fluidez, como si fuese la única persona del mundo con la que empatizara. Lo tocaba y acariciaba con afecto como si fuese algo propio. En ocasiones, se le mostraba insinuante y seductora. Cayó en sus redes fascinado y, por fin, se atrevió a declararle el amor que sentía por ella. Cuando, en correspondencia, se desnudó para la entrega amorosa y él acudió para poseerla, en las manos de la joven apareció la guadaña y, ya sin disfraz, segó su vida. Su muerte estuvo envuelta en un resplandor de belleza extrema.


viernes, 17 de marzo de 2017

Microrrelato 94 Un muchacho campesino se cree hijo del rey


Un muchacho campesino se cree hijo del rey

Antonio García Velasco



Encontró en el fondo de un baúl un papel doblado cuidadosamente y no pudo resistir la curiosidad. Estaba escrito con torpe letra. Era como el inicio de un diario. Al final aparecía el nombre de su madre y una fecha. "...Ayer, cuando estaba sola, el rey llamó a nuestra casa. Nunca he visto a un caballero tan apuesto. Le serví el agua, el vino y la vianda que me pedía. Luego me dijo que quería descansar y lo llevé a mi cama. "No te vayas, muchacha". Azorada seguí sus indicaciones. Me trató con amabilidad y cariño, con formas que quedaban muy lejos de los rudos abrazos amorosos del que, en pocas, semanas será mi marido... Me entregué a sus deseos..." A las cincuenta semanas de la boda, había nacido él. Comenzó a explicarse su odio al trabajo campesino, su deseo de llevar armas y convertirse en guerrero; el fulgor de la sangre que fluía por sus venas... "Mamá, por favor, dime la verdad, ¿a que soy hijo del rey?"


jueves, 16 de marzo de 2017

Microrrelato 93 La pajarita de papel estaba triste


La pajarita de papel estaba triste

Antonio García Velasco



Sus manos nunca fueron muy habilidosas. Cuando le tocó realizar figuras para la clase de papiroflexia, el resultado nunca fue halagüeño. Una vez, consiguió realizar una pajarita de papel que siempre estaba triste. Un día le contó, como si de una compañera se tratara, que a don Miguel de Unamuno, el que fuera Rector de la Universidad de Salamanca, catedrático de griego, escritor de calidad indiscutible, le gustaba confeccionar pajaritas de papel y escribió un humorístico tratado sobre cocotología, llamado así porque, en francés, cocotte es pajarita de papel y, en griego, logía es tratado. Le prometió leérselo y la pajarita de papel sonrió lelamente.



miércoles, 15 de marzo de 2017

Microrrelato 92 Foto de un famosos


Foto de un famoso

Antonio García Velasco



No es fácil caminar con los pies descalzos por un pedriscal. La foto reflejaba que ella caminaba por un pedregal de menudencias. ¿Capacidad de sufrimiento, pies duros?, se preguntaban los observadores. ¿Obligación sobrevenida? ¿Lento suicidio? El vestido verde rameado que días antes había visto colgado en un escaparate aparecía tirado. No se mostraba triste ni afectada por problemas irresolubles. No experimentaba el desconsuelo de un desamor. ¿Se trataba de una foto publicitaria? ¿Qué cámara, manejada por quién, captó la instantánea? ¿Por qué se exhibía ahora, entre tantas de rabiosa actualidad? Las piedras representan la crisis y hemos de caminar sobre ella con los pies descalzos porque ni para zapatos nos queda. ¿Y el vestido verde rameado del escaparate? No debemos forzar la imaginación crítica porque el fotógrafo sea tan famoso.

martes, 14 de marzo de 2017

Microrrelato 91 Tentaciones


Tentaciones

Antonio García Velasco



Había ido a la playa, como de costumbre. Hacía un poco de frío, pero se tumbó en la toalla sobre la arena para aprovechar los rayos de sol que traspasaban las nubes. Cuando la joven se despertó, tiritando, encontró que no tenía ni bolso y ni ropa. Sólo el robo podía explicar lo ocurrido. La gente la miraba caminando apresurada hacia su casa, muerta de vergüenza y de frío. Él, al verla desasosegada, le ofreció la chaqueta, de la que ya se despojaba. Ni caso. "Vivo en este bloque -insistió él-, te puedo brindar ropa y, para comer, tengo lentejas". Ni ella misma se explicaba si aceptó por el vestido, por la comida o por el atractivo demonio que la tentaba.




lunes, 13 de marzo de 2017

Microrrelato 90 Aquellos novatos alcohólicos


Aquellos novatos alcohólicos

Antonio García Velasco



Parecía que aquellos alcohólicos novatos no se daban cuenta de que iban cantando, a altas horas de la noche, por la zona de más postín de la ciudad. "El poder es del dinero, / los políticos son siervos. / Unos son los manijeros, / otros los peones hueros. / El poder es del dinero, / los políticos son siervos". Algún vecino adinerado llamó al político responsable; el político responsable llamó a la policía; la policía llamó al orden a los alborotadores; los alborotadores se llamaron unos a otros, se callaron, se dispersaron, corrieron dando tumbos de borrachos. Un muchacho, que se había despertado y asomado a la ventana, grabó la escena con su móvil. Por la mañana, preguntaría a su padre que qué querían decir aquellos gamberros con sus cantos.


domingo, 12 de marzo de 2017

Microrrelato 89 Manir la carne


Manir la carne

Antonio García Velasco



¿De dónde procedía? Nos preguntamos al oírla hablar de "manir la carne". No dudábamos de sus habilidades culinarias y éramos conscientes de que una parte -su habla- no equivale al todo, por muy metonímica que fuese la figura. El cine nos tiene acostumbrados a la imagen o secuencia en la que se muestra un valor duradero en breve unidad de tiempo: del personaje, por ejemplo, quieren decir que realiza un arduo y largo trabajo, pues bien, para mostrarlo, se inserta una sola escena que equivale a penosos años de vida muy dura. ¿Nos autorizaba su expresión "manir la carne" a considerarla venida del pasado o de una zona rural alejada del mundo contemporáneo? Pero, ¡qué extraño nos resultaba cuando decía que había que manir la carne para que aquel plato consiguiera su máximo sabor! Para nosotros maní es simplemente cacahuete. Vicente dijo que él había usado una palanca para levantar un saco de manís. Por ello extrañaba tanto que confesara: "Una vez no maní la carne al sereno el tiempo adecuado y aquello sabía a demonios”. "¿Qué carne cocinaba?" “Carne de gato que daba por liebre”, respondió para nuestro asombro.

sábado, 11 de marzo de 2017

Microrrelato 88 El árbol de la ventana


El árbol de la ventana

Antonio García Velasco



La ventana permanecía abierta desde aquel día y, como entonces, el viento balanceaba a su antojo las hojas de la rama del árbol que ya se introducía en el interior de la vivienda. En ocasiones, los habitantes del inmueble talaron aquellos osados ramajes que les estorbaban la visión. Ahora parecían haber abandonado la casa y las ramas del árbol crecían invasoras como okupas. Una tarde, a la hora de la siesta, un muchacho trepó tronco arriba y, desde la rama que olisqueaba el interior, saltó a la habitación. Un olor a cadáver descompuesto le hizo perder el sentido. A los pocos días, el joven fue dado oficialmente por desaparecido y el hedor nauseabundo comenzó a afectar a quienes paseaban por la calle o vivían en ella.