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domingo, 20 de septiembre de 2020

Microcuento 0032 Histrionismo cínico

 

Histrionismo cínico

Antonio García Velasco

 

“Es un histrión. Un histrionismo ocurrente, empalagoso y arcaico disfrazado de progresismo lo envuelve y, desde su montículo histriónico, nos quiere someter a su seducción y dominio. A veces parece una cerceta, esa ave palmípeda del tamaño de la paloma de la paz, pero en versión beligerante, engañosa y perversa. Piensa que la mejor defensa es un ataque y ataca sacando el sol por los cerros picarescos arruinados por la guerra de hace tantos años que ni consta en el sentir ciudadano general.

Cree en la compatibilidad de predicar contra la corrupción y tener sobre sus hombros una niebla corrupta que los medios comprados no se empeñan en aclarar. Cree en la compatibilidad de predicar contra el odio y ser un túnel de odio personificado a quienes no son sus seguidores incondicionales. Es la personificación del cinismo. Pero ya dijo el poeta que el cinismo es un arma cargada de futuro. O capaz de arruinar el futuro de la mayoría y solucionar el propio, caiga quien caiga”.

Desde su posición privilegiada de dominio de la información, cuando le llegó este retrato robot, no tuvo otra ocurrencia que destrozar la cámara fotográfica. Y reducir a la mensajera a una pelota de pimpón que se perdió en el bote de impulso desproporcionado que le propinaron sus histriónicos secuaces.



 

lunes, 12 de abril de 2010

Cincuenta mil folios

50.000 folios

Antonio García Velasco

Son muchos folios. ¿Cuántos argumentos de series americanas de juicios espectaculares habrá contenidos en cincuenta mil folios, A4 que es lo que se lleva ahora? ¿Cuántas novelas? ¿Hay páginas web que resistan tantas líneas de texto? ¿Comprimidos o descomprimidos? ¿Cuántos folios más están generando los cincuenta mil? ¿Contando o sin contar a los tertulianos de los distintos medios, que hablan sin guión aparente, aunque con tendenciosidad manifiesta? Nada como la corrupción para llenar páginas.

Hoy se dice que sexo y orgias constituían el arma secreta de Gürtel. Tiran más dos tetas que dos carretas. Si preciso es tirar por la ventana, por la ventana se tiran y se estrelle quien se estrelle. O que usen paracaídas.

Todos los días un folio, por lo menos. Pero, folio a folio, cuando acabemos la lectura, todos calvos o con las cenizas aventadas. Es preciso leer más de prisa. Sobre todo para que quede tiempo para el regodeo o el llanto ante ciertos contenidos. Se alegran unos de la corrupción descubierta, viendo el caso desde la perspectiva electoral. Y la lloran otros. Pero es que la lamentamos todos, sobre todo en cuanto al bolsillo haya tocado, que el dinero sale siempre de la bolsa de quienes necesitan el servicio en el que apoyan sus ganancias los corruptos: la vivienda se paga más cara, llega menos dinero a sanidad o educación, se desvían los presupuesto a lo que más machacantes deja al corrupto… No es fácil evaluar los daños de la malversación de fondos.

El caporal o los caporales del Gürtel se las sabían todas. El Arcipreste de Hita ya nos dejó la sentencia de que “el mundo por dos cosas trabaja: la primera, / por aver mantenençia; la otra era / por aver juntamiento con fembra placentera”. Y ellos, hala, a procurar dinero y a proporcionar hembras placenteras para trincar por los “miembros” más sensibles. Menos mal que de todas las que se sabían, una la ignoraban. Y todos los Aquiles tienen su tendón. Y los han cogido y los juzgarán. Presupongamos inocencia constitucional, pero los juzgarán y pagarán hasta por los cincuenta mil folios –y las copias correspondientes- que se han reunido en el sumario.