domingo, 20 de septiembre de 2020

Microcuento 0032 Histrionismo cínico

 

Histrionismo cínico

Antonio García Velasco

 

“Es un histrión. Un histrionismo ocurrente, empalagoso y arcaico disfrazado de progresismo lo envuelve y, desde su montículo histriónico, nos quiere someter a su seducción y dominio. A veces parece una cerceta, esa ave palmípeda del tamaño de la paloma de la paz, pero en versión beligerante, engañosa y perversa. Piensa que la mejor defensa es un ataque y ataca sacando el sol por los cerros picarescos arruinados por la guerra de hace tantos años que ni consta en el sentir ciudadano general.

Cree en la compatibilidad de predicar contra la corrupción y tener sobre sus hombros una niebla corrupta que los medios comprados no se empeñan en aclarar. Cree en la compatibilidad de predicar contra el odio y ser un túnel de odio personificado a quienes no son sus seguidores incondicionales. Es la personificación del cinismo. Pero ya dijo el poeta que el cinismo es un arma cargada de futuro. O capaz de arruinar el futuro de la mayoría y solucionar el propio, caiga quien caiga”.

Desde su posición privilegiada de dominio de la información, cuando le llegó este retrato robot, no tuvo otra ocurrencia que destrozar la cámara fotográfica. Y reducir a la mensajera a una pelota de pimpón que se perdió en el bote de impulso desproporcionado que le propinaron sus histriónicos secuaces.



 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Noticias del LEJANO SIGLO XX

 Noticias del LEJANO SIGLO XX


        LEJANO SIGLO XX es una novela corta (116 páginas) de  "Ética y ciencia ficción". Nos presenta una historia situada en el año 1945 de la Era Edénica, tiempos futuros en los que el ser humano se rige por la inteligencia y no por el instinto de acaparar riquezas, poder y dominio sobre los demás. Un mundo donde todos son iguales, poseen todo lo que puedan desear, gozan de libertad y posibilidades de avanzar en cultura, experiencias, sabiduría, viajes estelares... ¡Oh, mundo utópico! Un solo problema se plantea en aquella sociedad global: la mayoría de edad social se alcanza a los sesenta años, edad de asumir la responsabilidad de un empleo y gozar el bien de un trabajo trascendente. 

    Aunque los jóvenes puedan dedicarse a todo lo que quieran sin limitaciones, muchos no soportan la larga espera hasta la mayoría de edad social y se han de promover iniciativas para mantener ocupada a la población con actividades similares a la del trabajo responsable... La edición (maquetación, portada...) ha sido renovada respecto a la de 2014. Y me la encuentro en el número 43 del ranking de ventas en Amazon en el subgénero Herencia cultural de ficción. ¿Herencia cultural de ficción? Sí, en tanto que se rememoran hechos culturales del pasado preedénico (siglo XX de nuestra era y siglos anteriores) en una ficción que encaja adecuadamente -creemos- con la ética y ciencia del supuesto siglo XX de la Era Edénica.



lunes, 14 de septiembre de 2020

jueves, 10 de septiembre de 2020

LLANTOS

 

Llantos

Antonio García Velasco

 

De la prensa: El niño secuestrado en Italia fue asesinado a golpes porque lloraba

La policía encuentra el cadáver de Tommaso Onofri, de 17 meses

Roma 2 ABR 2006

 

 

Llanto por una España que se deshace, que se atomiza, que se desintegra. Llanto por un mundo que no encuentra el camino de la justicia distributiva y de la paz. Llanto por esta pandemia que nos azota, que nos asusta, que nos condiciona. Pero más terrible y conmovedor sigue siendo el llanto de un niño.

Del mismo modo que la sonrisa de un niño nos emociona, libera, purifica y salva, su llanto resulta aterrador. Sobre todo, si persiste. Llega a ser trágico el llanto de un niño. Mucho más si el niño está en manos de unos desalmados secuestradores que sólo buscan dinero. Hace años, Italia y el mundo se conmovieron con el secuestro, llanto y muerte de Tommaso Onofri. Sólo tenía año y medio y sufría epilepsia. Sus secuestradores, dos albañiles que habían trabajado en la casa del pequeño, se habían provisto de medicamentos para atenderlo, pero no contaron con su llanto. Lo mataron porque lloraba. A las pocas horas de sacarlo de su casa. Hasta el Papa había pedido por Tommaso. Hasta los políticos se habían conmovido y hecho declaraciones. Hasta los estadios de fútbol se preocuparon. Más aún, por supuesto, la familia. Y el niño, muerto poco después de las dos horas de haber sido secuestrado. Apareció al mes, cerca de su casa. Muerto simplemente porque lloraba. ¡Con qué macabra chapuza acabaron la obra los dos albañiles!

Las tragedias colectivas y lejanas parecen resbalarnos como las gotas de lluvia por el cristal del parabrisas. Los llantos de tantos niños hambrientos no son oídos. Pero el llanto de un niño con nombre, con nacionalidad, con hogar conocido –gracias a los medios- nos conmueve a todos, incluido el Papa, que clamó desde la ventana de su palacio en la Plaza de San Pedro. Nos aterroriza. Más aún cuando su llanto le costó la vida. No pudieron sus secuestradores calmar su llanto, prever su llanto, consolar su llanto. Sólo pudieron acallarlo para siempre con golpes, con manazas estranguladoras, con violencia absurda e incomprensible.

Tommaso Onofri, el caso de Tommaso Onofri fue, es, un paradigma más de la locura de los seres humanos en un mundo desquiciado y desquiciante.

jueves, 27 de agosto de 2020

De ni novela LA EMPODERADA Y MALDICIENTE SARA

De mi novela LA EMPODERADA Y MALDICIENTE SARA

Se dice en la contraportada:

 Este es un libro que, por una parte, no pueden dejar de leer los poetas y, menos, las poetas. Por otra, sorprenderá a los novelistas por su originalidad y planteamiento narrativo. Para el público general ofrece un acercamiento al mundo de la literatura en la vida cotidiana, ya que estamos ante una historia singular, cuyas páginas no conforman una novela al uso o al abuso de las que se han escrito siempre. Aunque “para escribir ficción no hay reglas establecidas a prueba de fuego”, estas páginas han pretendido romper estrepitosamente con cualquier regla. Encontraremos poemas pero no son añadidos gratuitos o intercambiables, sino que constituyen los elementos determinantes de la acción narrada o, dicho de otro modo, la acción surge precisamente de los poemas, pues, el personaje principal es una mujer poeta, empoderada, liberal y todo cuanto sucede, por pasiva o activa, está relacionado con sus creaciones. Tradicionalmente, la mujer ha desempeñado un papel secundario como escritora. ¿También en la actualidad y, por tanto, sufrirá Sara Quijano Benavente las consecuencias de sus atrevidos poemas?

Y acaba de aparecer en Amazon, muy seguida de CANTARES DE FLORES NUEVAS, pero escrita con anterioridad y con muchas horas de escritura, revisión y composición de los poemas de Sara Quijano Benavente, pues, para colmo, es periodista y una poeta especializada en la escritura de endecasílabos sáficos. ¡Menuda trabajera me han dado sus dichosos versos! Y no digamos los poemas que se incluyen en el libro como apéndice, del libro CENTAUROS EN LA PLAYA DE ARENAS MOVEDIZAS. Ya me iréis contando lo que os parece.



lunes, 24 de agosto de 2020

PROFESOR DE POESÍA interesa

 PROFESOR DE POESÍA interesa

Mi novela PROFESOR DE POESÍA me ha dado la sorpresa esta mañana, pues me la encuentro en el número 5 de los más vendidos en Amazon en una de los subgéneros y, en otro, en el 68. Gracias a quienes lo han hecho posible por su interés. Sigo pensando que la novela, y ese algo más que es, no va a defraudar.



jueves, 13 de agosto de 2020

NOTICIA DE MI NUEVO LIBRO DE POEMAS "CANTARES DE FLORES NUEVAS"

 Noticia de mi nuevo libro de poemas Cantares de flores nuevas


Acaba de aparecer. Un libro con 7 x 6 = 42 poemas. 7 haikus, 7 soleares, 7 coplillas, 7 pajaronas, 7 zéjeles y 7 ovillejos. Conjunto, pues, de estrofas tradicionales (“cantares”) y concepciones de nuestro tiempo (“de flores nuevas”). Creo que podrá interesaros ya que he tratado de recuperar el gusto por la poesía rimada, el aprecio por las estrofas musicales, el reto ante el artificio poético de elaboración cuidada y sometimiento a unas reglas formales que, lejos de constituir una rémora a la composición lírica, potencia sus posibilidades expresivas. Se puede encontrar en Amazon al precio de promoción de 5,04 euros.


martes, 28 de julio de 2020

0030 Microcuento Sara Quijano, correctora de estilo

Sara Quijano, correctora de estilo

Antonio García Velasco

 

Sara Quijano Benavente se ha marchado de la ciudad por causas que no vienen al caso relatar. Aunque aislada y sin querer saber nada de su vida precedente, sigue atenta a lo que publican sus amigos en las redes sociales. Una lectura le hizo escribir los siguientes versos:

 

Consejos a un amigo que publicó un poema

 

Que paticojos, desmedidos salgan

versos de algún poema de un amigo,

la sensación produce de un pinchazo

con las espinas de una bella rosa.

 

La rosa cae, su belleza mancha

de tinta roja o sangre cuanto dice.

Trabaja más, te ruego tus renglones,

márcale acentos, ritmos, cuida voces,

 

talla palabras, cambia si es preciso.

Que cada verso sea voz compacta

con los restantes versos del poema.

 

Que no disuene un gallo, nota o voz,

que en prosa no derive raya alguna.

Que improvisar no sea tu consigna.

 

Pero no quedaron ahí sus licencias. Se permitió escribir una segunda versión de los versos que había leído. ¡Descarada!

OLIVO

Versión del autor amigo

 

Permanece el olivo oscuro,

verde y frondoso,

y su cuerpo parece seco

como madera avejentada,

pero es firme y poderoso,

lanzando su oro brillante

a la punta de sus ramas.

 

Versión segunda

El olivo permanece

oscuro, verde, frondoso,

Su cuerpo parece seco

como arrugada madera.

Pero es firme, poderoso,

y a la punta de sus ramas

le lanza brillantes oros.

 

¿Quién es Sara para enmendar la plana a alguien y, menos, a quien llama amigo?





domingo, 19 de julio de 2020

Nueva portada de PROFESOR DE POESÍA y correcciones en el texto


Nueva portada de PROFESOR DE POESÍA y correcciones en el texto

    En Amazon, se ha cambiado la portada y se han corregido algunos enunciados. De nuevo cobra vida e importancia este libro: PROFESOR DE POESÍA.
De la nota de la edición tomamos las siguientes palabras: "¿Puede evitar un Profesor de Poesía que sus alumnas universitarias se enamoren de él? ¿Puede evitar que dos de ellas rivalicen por su amor aunque saben que está casado y es padre de dos hijos? ¿Cómo evitar que su esposa recele? ¿Por qué la Crítica ha dicho que PROFESOR DE POESÍA es un libro que tendría que ser obligatorio en la Enseñanza Secundaria? 
    PROFESOR DE POESÍA es mucho más que una novela de amor, familia, poesía e intrigantes situaciones. Por una parte es un libro sobre poesía y diferentes modos de comentar la poesía. De hecho asistimos a las clases del profesor Jorge Soler Gallardo y podemos, figuradamente, intervenir en ellas. Como novela resulta singular en todos y cada uno de los sentidos..." 


    Se buscan lectores, pues, como decía Jorge Guillén, "no hay un buen autor sin un buen lector". Aunque este libro ha tenido muy buenos lectores, espera muchos más. ¡Ánimo!

viernes, 29 de mayo de 2020

0029 Microcuento ENFERMA EN EL PODER


Enferma en el poder

Antonio García Velasco



Una mujer llamada Enferma quiso ser única en el gobierno de su reino. Daba vueltas a su mente sobre el modo de anular al actual rey y a todos sus ministros. Encontró la excusa perfecta cuando el rey quiso que todos admiraran su nuevo traje. En el desfile público, deslumbró a partidarios y a contrarios hasta que un niño gritó: "El rey va desnudo". Como una venda cayó de los ojos de los enemigos del monarca.

-Ha sido un truco demoniaco -dijo Enferma a sus amigos y seguidores-. Es un rey maligno, es el demonio capaz de engañar a su pueblo ingenuo y confiado. Debemos difundir esta idea. Os lo voy a recordar en un poema, porque siempre es más fácil retener la literalidad del verso que la de la prosa.

Entonces hizo que sus secuaces aprendiesen de memoria los siguientes versos:



Demonicemos al rival, consigna

que es ventajosa, tan rentable y fácil

como pintar de rojo una ventana.



Al disidente lo pintamos gris

con azufrados tintes cual demonio...

Pronto verán las masas los colores

que nuestro dedo le señale alzado.



Una batalla que ganamos, fijo,

pues parecerse a los demonios nadie

quiere, desea, tiene en objetivo.



De propaganda basta una campaña

y repetir mil veces quien es malo

porque nosotros somos buenos, santos

que ni mentimos ni de palos damos.



La campaña tuvo su recompensa y fue destronado el rey al que le gustaba el continuo estreno de trajes nuevos. Enferma fue nombrada reina y siguió demonizando a todo el que ponía en duda su legitimidad como monarca o comentaba críticamente sus abusos dictatoriales o sus errores administrativos.







domingo, 24 de mayo de 2020

0028 Microcuento Vanesa y el poder totalitario


Vanesa y el poder totalitario

Antonio García Velasco



Vanesa estaba convencida de que la tentación del poder podría ser superior a la del dinero, quizás porque el poder da dinero, hace adueñarse de dinero, manipular dinero. Cuando se hablaba del erotismo del poder, ella pensaba solamente en que también el poder facilita los placeres de Eros. Muchos monarcas han dado ejemplo de ello, muchos poderosos se habían beneficiado de su posición para conseguir el favor de las mujeres más deseables. A ella la había tentado un poderoso. Se negó en rotundo a esa forma de prostitución y, acaso en el fuego de la rabia, escribió los siguientes versos:



A ti que buscas poder totalitario



Es un perverso afán ese deseo

de poderoso ser. ¿Te mueve a extremos

esa locura ciega y testaruda

que ni reparas en las consecuencias?



¿Nos quieres mal a todos y a ti mismo

te quieres bien y por encima tanto?

¿A qué intereses sirven tus poderes?

¿A qué sombrajos quieres reducirnos?



¿Es tu querer que estemos sometidos

a tu exclusiva voluntad suprema?

Nos vas limando los dineros nuestros,



nos vas marcando los caminos fijos,

nos vas sembrando las consignas tuyas...

¿Cuándo será que tu ambición se pare?





Bastante tiempo estuvo temiendo publicar su soneto de verso blancos. A veces, al releerlo, se le iluminaban los colores de la indignación. Otras, la niebla de la duda o los sombríos bocados del temor. Por fin, los lanzó al viento del desafío por todos los medios a su alcance. Una semana después de que sus palabras comenzaran a dejar huella en los corazones de sus lectores, cuando llegó a su trabajo, recibió una carta de despido y la comunicación del finiquito: despido improcedente, rezaba la carta y en las explicaciones del empresario: “¿Tú crees que si realmente fuese competente en su trabajo iba a despedirla con una justa indemnización, según tiempo trabajado? Para quitármela de encima la he despedido así, sin discusiones. ¡Menuda pájara, que Dios me libre de las aguas mansas!”


sábado, 16 de mayo de 2020

0027 Microcuento Versos para una pregunta sin respuesta


Versos para una pregunta sin respuesta

Antonio García Velasco



La insultaron porque había dado una opinión contraria a lo que, en aquel círculo, se consideraba correcto. Ni la frase evangélica de dudoso origen es aceptable: "Quien no está conmigo está contra mí". Dudaba que eso pudiera haberlo dicho Jesús de Nazaret, que sería una persona ecuánime y sensata. Uno puede no estar con otro, pero no tiene que estar contra él, simplemente puede discrepar. Pero a ella la estaban insultando simplemente por opinar de modo contrario a quienes estaban en el lugar. Se marchó azorada y, al llegar a su casa, escribió:



Versos para una pregunta sin respuesta



¿Cuándo dejar podremos los insultos

a quien no piensa como yo lo pienso?

¿Cuándo dejar los odios burdos, zafios,

a quienes no comparten la supuesta,



convencional verdad que marca el curso

libre, sensato de la mente libre?

¿Cuándo será que democracia sea

un sentimiento puro, no la pose



que compartir queremos sólo, a secas,

con quienes piensan tal pensamos nos?

Me maravilla el fácil descalabro

que se quisiera para quienes no



comulgarán con las ideas mías.

Me maravilla el fácil anular

a quienes no votaron nuestro voto.

El corazón demócrata nos falta.

El egocentro dictador nos sobra.



Con frecuencia el escritor y, después, el lector encuentran en la literatura el consuelo que le niega la vida. Pero, en esta ocasión, tras dar por terminados aquellos versos, un puño férreo, descomunal, implacable salió de la pantalla del monitor y la golpeó en la cara. Desmayada la encontraron al mediodía y, al ser reanimada, comenzó a repetir como disco rayado. "¿Cuándo dejar podremos los insultos / a quien no piensa como yo lo pienso?".




jueves, 7 de mayo de 2020

0026 Microcuento La maldiciente sáfica


La maldiciente sáfica

Antonio García Velasco



Su habilidad para los endecasílabos sáficos (acentos métricos en las sílabas cuarta, sexta u octava y décima) no tenía parangón en estos tiempos de tanta poesía de verso libre tendente al prosaísmo sin ton ni medida. Pero, al decir de críticos y detractores, algo manchaba sus composiciones: el sarcasmo, la ironía, la maldiciente dicción. Era hermosa en extremo y, al hablar con ella, no mostraba ni amarguras personales, ni poses feministas injustificadas, ni, en principio, resentimientos hacia sus semejantes, mujeres o varones. Un día se dejó seducir por el también poeta Emilio Rueda, poseedor de significativos premios literarios.



Tres días después de aquella velada, anunciando su próximo libro (Vates actuales en mi cama libre), publicó en su blog, y también en Facebook, los siguientes endecasílabos con el título “Aquenio poeta”:



Versos los tuyos de sublime canto.

Pero no canta de ese modo nunca

lo que permite que varón te llames:

gurrina escasa con tan poco aliento

que tus amantes para alzar contento

tal vez recurran como yo al consuelo

de un vibrador que no pesara tanto

como pesabas con tus versos tú,

que bien pesado recitabas versos

creyendo en liras que me daban luz.

Fue un polvorón sin aliciente alguno,

una fallida noche con un genio

de azules ínfulas inflado y torpe.

Yo te maldigo, te renombro Aquenio.



Emilio Rueda no quiso denunciarla, pese a los consejos reiterados de sus amigos y seguidores. Ni siquiera cuando averiguó que la bellota es un aquenio y no lamentable ripio consonante con genio: “Todo lo que yo diga será usado para la promoción de su indecente libro”.




lunes, 27 de abril de 2020

Un poema de estética dudosa sobre el coronavirus


Un poema de estética dudosa sobre el coronavirus
Antonio García Velasco



coronavirus
nuestros apoderados rámeos

coronavirus
un ahuyentador fiscalizador

coronavirus
ese hostigador fonográfico

coronavirus
el motilón norteamericano

coronavirus
esos decágonos enjundiosos

coronavirus
las bobas florecidas

coronavirus
un expensas pulsátil

coronavirus
estas baqueanas dioicas

coronavirus
esa fusionista antipatriótica

coronavirus
esa mirmidona irregular

coronavirus
estas lubricantes fanes

coronavirus
una supersónica iracunda

coronavirus
ese satán regatón

coronavirus
ese trasegador cretino

coronavirus
las literaturas expertas

coronavirus
tu razonador hebraico

coronavirus
su gibelino abochornado

coronavirus
algún ráyido representable

coronavirus
aquellas directrices artiodáctilas

coronavirus
las denostadoras agrias.




Los versos que mi máquina de trovar ha generado sobre el dichoso coronavirus tienen mucho que comentar. Puede que algunos nos parezcan absurdos, pero otros nos invitan a la interpretación y podemos sacarle mucho partido. Por poner un ejemplo: si nos dice que el coronavirus es “nuestros apoderados rámeos” hemos de colegir que se nos está hablando de la complejidad de un elemento que nos domina que se ha apoderado del mundo y con ramas (rámeos) amplias de embrollo generador de más dudas que certezas. Hemos, pues de aplaudir o aceptar la metáfora. Pero no menos aceptable resulta el segundo enunciado “un ahuyentador fiscalizador” porque, sin duda, nos ahuyenta a unos de los otros y hasta el extremo de encerrarnos en casa como precaución, además, se han generado medidas fiscalizadoras de la conducta y hasta de lo que escribimos en las redes sociales.



“Ese hostigador fonográfico”. Si hostigador es el que hostiga y hostigar es azotar, castigar, molestar, acosar, ¿no es término acertado? Fonográfico es palabra relacionada con un medio antiguo de reproducción, pero está empleado como metáfora de los “mass media” que sirven de centro de difusión de noticias, declaraciones, medias verdades, cifras más o menos engañosas que nos hostigan. ¿O no?



En fin, este poema en la forma de las clásicas letanías nos reta la capacidad de interpretación imaginativa. Por ello, no sigo comentando e invito a quienes lean este poema de estética dudosa a que añadan comentarios e interpretaciones a las ocurrencias de mi máquina de trovar. 


viernes, 24 de abril de 2020

0025 Microcuento Maquiavela terrorista


Maquiavela terrorista

Antonio García Velasco



-El plan consiste en que os contagiéis y, una vez que el virus empiece la incubación en vuestro organismo, acercaros a él, rodearlo, estrecharle la mano con una felicitación cínica, toser en sus narices y ¡contagiarlo! No ignoramos que corréis un riesgo, pero se os pagará bien y, por otra parte, tened la seguridad de que, en el mismo momento que hayáis cumplido vuestra misión de toserle, un equipo médico perfectamente equipado os atenderá y saldréis airosos del contagio. No ignoramos que él también puede salvarse, pero, al menos, le habremos proporcionado un susto que lo llevará al escarmiento y a la reflexión llave de la cordura. Y si no se salva, nos habremos salvado de sus odiosas intenciones. Todo sea por una noble causa, liberadora de malas y perversas hierbas... Bien, bueno, el plan también es perverso, pero la causa es noble. Pensad que otros se inmolan a sabiendas de que el cinturón de explosivos los desintegrará irreversiblemente.

-Me niego, señora, a tal acto de terrorismo o atentado-dijo uno.

-Mejor será hacerle frente de frente -se excusó el otro.

-Estáis renunciado a una cuantiosa suma… No os dejéis llevar por el miedo: os espera un equipo médico y sus eficaces cuidados.

-No es cobardía, señora.

-No os preocupéis… ya vendrán otros que harán el trabajo que hoy os encargo. Por donde habéis venido, os estáis largando. Mas cuidado con contar una palabra de esta conversación.

Guardaron el silencio que hoy se rompe con este relato. Ignoramos si el maquiavélico plan fue consumado, como también se ignora quién es esa señora que servía de intermediaria, ¿de quién?, en la captación de ejecutores mercenarios.




jueves, 23 de abril de 2020

23 de abril del 2020: Los libros en el libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha


Los libros en el libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha

Día del libro, 23 de abril de 2020

Antonio García Velasco


Las primeras alusiones que contiene el Quijote a los libros, tras los correspondientes permisos y dedicatorias, constituyen las intenciones de su autor: “Desocupado lector: sin juramento me podrás creer que quisiera que este libro, como hijo del entendimiento, fuera el más hermoso, el más gallardo y más discreto que pudiera imaginarse”. Y otras en el prólogo y poemas iniciales.


Ya comenzada la novela propiamente, considera el origen de la locura de don Quijote: “Es, pues, de saber que este sobredicho hidalgo, los ratos que estaba ocioso, que eran los más del año, se daba a leer libros de caballerías, con tanta afición y gusto, que olvidó casi de todo punto el ejercicio de la caza, y aun la administración de su hacienda. Y llegó a tanto su curiosidad y desatino en esto, que vendió muchas hanegas de tierra de sembradura para comprar libros de caballerías en que leer, y así, llevó a su casa todos cuantos pudo haber dellos”.

Son variadas las alusiones a los libros y la locura de don Quijote. Nos llama la atención el deseo de este apasionado lector de continuar la segunda parte de un libro que mucho le había gustado y cuyo autor no cumplía con su promesa: “… alababa en su autor aquel acabar su libro con la promesa de aquella inacabable aventura, y muchas veces le vino deseo de tomar la pluma y dalle fin al pie de la letra, como allí se promete; y sin duda alguna lo hiciera, y aun saliera con ello, si otros mayores y continuos pensamientos no se lo estorbaran”.



¿No es acaso este deseo el que llevó a Fernández de Avellaneda a escribir la segunda parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha? Podríamos estar ante un dato más de que Alonso Fernández de Avellaneda es el propio Cervantes, en su constante juego manierista de la literatura en la literatura y con la literatura, como ya apunté con otros argumentos en “El vocabulario del Quijote de Cervantes y del de Fernández de Avellaneda y otras consideraciones sobre sus libros”, publicado en 2005 en A zaga de tu nombre, homenaje al prof. Cristóbal Cuevas


Llegamos a un tercer bloque del tema “libro” en el Quijote: el escrutinio que efectúan el cura y el barbero en la biblioteca de nuestro hidalgo, donde encontraron “más de cien cuerpos de libros grandes, muy bien encuadernados, y otros pequeños”. Sus juicios y razones por las que salvan o condenan al fuego no tienen desperdicio. Atendamos sólo a aquellas por las que salvan libros:

 Los cuatro de Amadís de Gaula: “Este libro fue el primero de caballerías que se imprimió en España, y todos los demás han tomado principio y origen déste; y así, me parece que, como a dogmatizador de una secta tan mala, le debemos, sin escusa alguna, condenar al fuego. -No, señor -dijo el barbero-, que también he oído decir que es el mejor de todos los libros que de este género se han compuesto; y así, como a único en su arte, se debe perdonar.

 Espejo de caballerías: “Ahí anda el señor Reinaldos de Montalbán con sus amigos y compañeros, más ladrones que Caco, y los doce Pares, con el verdadero historiador Turpín; y en verdad que estoy por condenarlos no más que a destierro perpetuo, siquiera porque tienen parte de la invención del famoso Mateo Boyardo, de donde también tejió su tela el cristiano poeta Ludovico Ariosto; al cual, si aquí le hallo, y que habla en otra lengua que la suya, no le guardaré respeto alguno; pero si habla en su idioma, le pondré sobre mi cabeza.

  Palmerín de Oliva/ Palmerín de Ingalaterra: “Esa oliva se haga luego rajas y se queme, que aun no queden della las cenizas; y esa palma de Ingalaterra se guarde y se conserve como a cosa única, y se haga para ello otra caja como la que halló Alejandro en los despojos de Dario, que la diputó para guardar en ella las obras del poeta Homero. Este libro, señor compadre, tiene autoridad por dos cosas: la una, porque él por sí es muy bueno, y la otra, porque es fama que le compuso un discreto rey de Portugal. Todas las aventuras del castillo de Miraguarda son bonísimas y de grande artificio; las razones, cortesanas y claras, que guardan y miran el decoro del que habla con mucha propriedad y entendimiento. Digo, pues, salvo vuestro buen parecer, señor maese Nicolás, que éste y Amadís de Gaula queden libres del fuego, y todos los demás, sin hacer más cala y cata, perezcan”.

 Historia del famoso caballero Tirante el Blanco: “… hago cuenta que he hallado en él un tesoro de contento y una mina de pasatiempos. Aquí está don Quirieleisón de Montalbán, valeroso caballero, y su hermano Tomás de Montalbán, y el caballero Fonseca, con la batalla que el valiente de Tirante hizo con el alano, y las agudezas de la doncella Placerdemivida, con los amores y embustes de la viuda Reposada, y la señora Emperatriz, enamorada de Hipólito, su escudero. Dígoos verdad, señor compadre, que, por su estilo, es éste el mejor libro del mundo: aquí comen los caballeros, y duermen, y mueren en sus camas, y hacen testamento antes de su muerte, con estas cosas de que todos los demás libros deste género carecen. Con todo eso, os digo que merecía el que le compuso, pues no hizo tantas necedades de industria, que le echaran a galeras por todos los días de su vida. Llevadle a casa y leedle, y veréis que es verdad cuanto dél os he dicho”.

 La Diana de Montemayor: “…soy de parecer que no se queme, sino que se le quite todo aquello que trata de la sabia Felicia y de la agua encantada, y casi todos los versos mayores, y quédesele en hora buena la prosa, y la honra de ser primero en semejantes libros”.

 La Diana (del Salmantino) / La Diana (de Gil Polo): “… la del Salmantino acompañe y acreciente el número de los condenados al corral, y la de Gil Polo se guarde como si fuera del mesmo Apolo”.

 Los diez libros de Fortuna de Amor, compuestos por Antonio de Lofraso, poeta sardo: “… desde que Apolo fue Apolo, y las musas musas, y los poetas poetas, tan gracioso ni tan disparatado libro como ése no se ha compuesto, y que, por su camino, es el mejor y el más único de cuantos deste género han salido a la luz del mundo; y el que no le ha leído puede hacer cuenta que no ha leído jamás cosa de gusto. Dádmele acá, compadre, que precio más haberle hallado que si me dieran una sotana de raja de Florencia”.

. El Pastor de Fílida: “…guárdese como joya preciosa”.

 Tesoro de varias poesías: “…menester es que este libro se escarde y limpie de algunas bajezas que entre sus grandezas tiene. Guárdese, porque su autor es amigo mío, y por respeto de otras más heroicas y levantadas obras que ha escrito”.

 El Cancionero de López Maldonado: “También el autor de ese libro es grande amigo mío, y sus versos en su boca admiran a quien los oye; y tal es la suavidad de la voz con que los canta, que encanta. Algo largo es en las églogas, pero nunca lo bueno fue mucho: guárdese con los escogidos”.

 La Galatea, de Miguel de Cervantes: “Muchos años ha que es grande amigo mío ese Cervantes, y sé que es más versado en desdichas que en versos. Su libro tiene algo de buena invención; propone algo, y no concluye nada: es menester esperar la segunda parte que promete; quizá con la emienda alcanzará del todo la misericordia que ahora se le niega; y, entre tanto que esto se ve, tenedle recluso en vuestra posada, señor compadre”.

La Araucana, de don Alonso de Ercilla; La Austríada, de Juan Rufo, jurado de Córdoba, y El Monserrato, de Cristóbal de Virués, poeta valenciano: “Todos esos tres libros son los mejores que, en verso heroico, en lengua castellana están escritos, y pueden competir con los más famosos de Italia: guárdense como las más ricas prendas de poesía que tiene España”.

 Las lágrimas de Angélica: “Lloráralas yo si tal libro hubiera mandado quemar; porque su autor fue uno de los famosos poetas del mundo, no sólo de España, y fue felicísimo en la traducción de algunas fábulas de Ovidio”.


Hablar de libros y/o poesía y literatura es constante a lo largo de las páginas del Quijote y, de manera especial, del propio libro de Cervantes y aun del de Avellaneda. Pero estos otros bloques ya es asunto de otro artículo.