lunes, 30 de enero de 2023

 

EL ALFILER

 


Al buscar un imperdible en el alfiletero, sufrió un pinchacito en la yema del dedo índice. ¿Quién iba a pensar que, desde un simple agujerito tan pequeño, iba a salir tanta sangre, tanta amargura, tanto desaliento? O, acaso, tanto alivio inesperado. Hubo de acudir a Urgencia para que remediaran la hemorragia.

-¿Nunca se percató de su problema hemofílico?

-No, por cierto.

Le aplicaron la terapia oportuna, le recomendaron las precauciones pertinentes y lo dejaron marchar.

No volvió a practicar deportes de riesgo de lesiones, tomaba sus remedios antifibrinolíticos e iba siempre preparado para cualquier emergencia. Guardaba la serenidad necesaria para no apurarse ante la idea de una hemorragia interna que lo obligara a una intervención quirúrgica. Dejó de cepillar sus dientes por temor a la posible rozadura que hiciera sangrar las encías...  Un día lo entrevistaron en un programa de radiodifusión de amplísima audiencia. Se las arreglaron de modo que proclamara que, en vez de cepillado con pasta dentífrica, realizaba enjuagues con una determinada marca de elixir bucal.

 

 

miércoles, 4 de enero de 2023

09 Breves MATERIALISMO


 

Materialismo

Antonio García Velasco

 

Voy contra mi interés al confesarlo;

pero yo, amada mía,

pienso, cual tú, que una oda sólo es buena

de un billete del Banco al dorso escrita”.

Bécquer expresaba con estos versos la actitud materialista que domina el mundo. Lo dominaba en siglos anteriores y lo sigue dominando hoy. Y lo malo son los extremos. Y de extremos estamos en el máximo grado. ¿Qué son si no esa gente que sólo piensa en acumular y acumular y acumular dinero? La ambición los lleva a la sinrazón de sólo ganar y ganar y ganar, atropellando, arrasando, provocando guerras si es preciso, encharcando conciencias, comprando voluntades, pagando a los medios para que guarden silencio, abusando. Yo creo que ni entienden las odas escritas al dorso de un billete de banco, sobre todo si dicen aquello de Nacho Velasco, el poeta cocinero: “Nada te llevarás cuando te mueras / mas, dados tu poder y tus dineros, / podrás dejar un mundo / un poquito más justo, / con mejores repartos / de alimento y cocina”.

 

jueves, 22 de diciembre de 2022

104 Microcuento de NAVIDAD

 


Microcuento de Navidad

Antonio García Velasco

 

Navidad, Navidad, dulce Navidad… Pero Irene estaba sola y ni emborracharse podría para volver sola a casa ya que una sola moneda llevaba en el bolso. Con tanta soledad, pensó comprar un poco pan y mortadela para consolar su estómago cuando estuviese sola y tuviera hambre.

Comenzó a caminar hacia la tienda. Le salió al paso una anciana diciendo:

—La Biblia dice que “más vale morir que ir mendigando”. En verdad te digo que mucha vergüenza siento al ponerme a pedir, pero, por amor de Dios, ¿no tendrías alguna moneda que darme?

—La Biblia dice también que “Con todo, ten generosidad con el necesitado, y no le hagas esperar la limosna. Como está mandado, socorre al pobre; y, por su indigencia, no le despidas con las manos vacías” —se le vino al pensamiento y, sin más, le dio la moneda a la mujer.

—¡Gracias, muchas gracias!, dijo la mendiga.

No tenía sentido seguir caminando hacia la tienda y volvió sobre sus pasos. Ya se las arreglaría cuando apretara el hambre.

De pronto, sintió que le pesaba el bolso. Con extrañamiento lo abrió y comenzaron a desbordarse las monedas iguales a la que le había dado generosamente a la mendiga.

 

sábado, 17 de diciembre de 2022

08 Breves ESPAÑA ARDE

 

ESPAÑA ARDE


Antonio García Velasco

 

Siguiendo el modelo de un soneto del italiano Giovanni Muzzarelli (1486-1516), nuestro Gutierre de Cetina (Sevilla,1514-México, 1557) nos pinta el incendio que provocó Nerón en Roma y contempló con regocijo: “Mientras con gran terror por cada parte / de Roma ardían las moradas bellas, / mientras que con el humo a las estrellas / subía el clamor del gran pueblo de Marte, / alegre está Nerón, subido en parte / do viendo el fuego oía las querellas / mirando entre las llamas cuáles de ellas / eran mayores do su furia harte”. ¿Es la política actual la Roma que arde por la maldad de Nerón? ¿Quién es ese Nerón que nos incendia la sociedad española, la convivencia constitucional, la esperanza de vivir en paz que alimenta el quehacer cotidiano de la gente buena y trabajadora del pueblo? ¿Es acaso la política el Nerón que nos achicharra la armonía, es el afán de poder apoltronado? El clamor del gran pueblo sube hasta las estrellas, ¿Nerón se alegra? ¿Qué pretende Nerón? ¿Acaso edificar sobre lo quemado una nueva nación a imagen y semejanza de Nero Claudius Cæsar Augustus?

 

jueves, 15 de diciembre de 2022

Microcuento 103 LA DUDA DEL LÍDER


 

La duda del líder

Antonio García Velasco

 

Cuando leyó aquello de Winston Churchill de que “la principal diferencia entre los humanos y los animales es que los animales nunca permitirían que los lidere el más estúpido de la manada”, él, que sólo era un tonto listo, un cínico ambicioso, un cretino erguido y achulado, se anegó con la esperanza y los deseos de ser el líder.

Supo realizar, con promesas y compromisos, las alianzas necesarias y, subido en los apoyos, llegó a dominar el rebaño. Nunca había ejercido de pastor ni de cabrero, pero se aprovechó eficazmente de que los humanos no seamos tan sagaces como los animales que viven agrupados.

Mas un día, le entró la duda sobre si estaba allí en el pedestal del liderazgo por sí y para sí o estaba sostenido por otros que lo utilizaban como hombre de paja ambiciosa y forraje encharcado. “Si detrás de mí está el titiritero que, desde la cruceta, maneja los hilos que condicionan el movimiento de mis manos…” Antes de acabar de plantearse la duda de los sabios, las púas de la incertidumbre se le clavaron en el cerebro, le pespuntearon el corazón y, de modo irremediable, le causaron la muerte. Muchos del rebaño se sintieron huérfanos.

martes, 13 de diciembre de 2022

07 Breves MÁS DE ESPERANZA QUE DE HIERRO ARMADO

 

Más de esperanza que de hierro armado

Antonio García Velasco

 

Después de pintar las penalidades de los campesinos, Miguel Hernández termina el poema "Profecía sobre el campesino" con un deseo utópico, acaso posible con una sorprendente mejora de las condiciones de vida y de trabajo: "El encanto del campo está seguro; / para ti, en ti, por ti, de ti lo espero. / En nombre de la espiga, te conjuro: (¡siembra el pan con esmero! / Día vendrá un cercano venidero / en que revalorices la esperanza, / buscando la alianza / del cielo, y no la guerra. / ¡Tierra de promisión y de bonanza / volverá a ser la tierra!" ¿Cuándo vendrá el ser edénico de la tierra? ¿Cuándo tendremos sólo alianzas y no guerras?

Un poderoso verso de Miguel de Cervantes Saavedra vendría a acompañar el deseo de que se "revalorice" la esperanza que nos anuncia el poeta de Orihuela: "Más de esperanza que de hierro armado". Posiblemente es lo que nos queda: ir armados de esperanza, porque ya de hierro, proyectiles, metrallas van armados los locos y desquiciados cuya ambición de dinero y poder provocan la guerra -soterrada o manifiesta- para el dominio, la imposición, la represión.

miércoles, 7 de diciembre de 2022

102 Microcuento PELUCHE Y DRAMA

 

Peluche y drama

Antonio García Velasco

 

Esponjoso, fofo, fungoso por fuera y firme, duro, resistente por dentro. Así era el peluche que le habían regalado. Estaba muy contenta. Su padre le dijo que iban a ir al parque, que se lo llevara para jugar.

—Es el peluche —se miraron entre sí los dos observadores.

Y ambos comenzaron a correr hacia la niña. Con cuidado de no hacerle daño, le arrebataron el muñeco y continuaron corriendo. Ella, en drama transmutado su contento, comenzó a llorar: Inútil fue que el padre corriera tras los supuestos ladrones.

—Te compraré otro, no te preocupes, Lucía.

—Yo lo quería, papá, lo quería. Me gustaba mucho.

—Te prometo uno igual.

Padre e hija continuaron su paseo por el parque. Aquel tratando de encontrar la flor del consuelo para la niña. Hacia el final de la avenida, toparon con el peluche rasgado, como destripado. Lucía corrió hacia él llorando. Pero uno de los  policías le impidió el paso.

—Era mi peluche —dijo la niña.

El policía desconcertado miró al padre.

—¿Era de su hija ese peluche?

—Yo se lo había regalado.

—¿Usted? Tiene que acompañarnos a la comisaría.

—¿Por qué?

—Por tráfico de estupefacientes.