viernes, 15 de enero de 2021

Libros recibidos 14

 

 LIBROS RECIBIDOS 14


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

VOSOTROS LOS QUE ENTRÁIS, de Pedro J. Marín Galiano, Ediciones Azimut, 2020

Capítulo I Extracto de las memorias del padre Bernardo Aranguren, SJ

Aunque para Dios nada es imposible, las limitaciones propias de mi entendimiento, que es humano y, por tanto, imperfecto, me hacen presagiar que, muy probablemente, estos ojos que me dieron a conocer la luz del mundo no alcanzarán a disfrutar los albores de la próxima primavera...




Libros recibidos 13

 

 LIBROS RECIBIDOS 13


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

POCAS NUECES, de Francisco Javier Rodríguez Barranco, Ediciones Azimut, 2020

Escáner

-¿Y esto?

Al pasar por el escáner del aeropuerto el guardia de seguridad ha observado algo sospechoso en su equipaje. Lo coge ataviado con los guantes reglamentarios, por supuesto.

-Un libro.

-¿Un libro?

-Sí, una novela de realismo social.




Libros recibidos 12

 

 LIBROS RECIBIDOS 12


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

VEINTE ESTÍMULOS NARRADOS Y UNA REACCIÓN ESPERANZADA, de José Luis Pérez Fuillerat, Ediciones Rubeo

E. 1 El caminante

Todas las mañanas, a la salida del sol, se dispone a dar su paseíto. No tuvo nunca perro y, en solitario, se acostumbró a ese caminar ligeramente acompasado. Tampoco fue soldado y por eso se desplaza sin que mando alguno le pueda ordenar uniformidad a sus pasos en el desplazamiento por las aceras, rectas, anchas, de calculada geometría...



Libros recibidos 11

  

 LIBROS RECIBIDOS 11


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

ASEDIO AL MARISTÁN NAZARÍ,  de Miguel Ángel Ulecia Martínez, Editorial Nazarí


Capítulo I. Cautivado por el descubrimiento de Ismail

Habían transcurrido cinco años desde que mi padre dejó su transitar por esta vida, y más de cincuenta de la muerte de mi abuelo, el patriarca de la familia. Y a pesar del largo tiempo pasado, todavía se dejaba sentir en todos nosotros el inusitado peso que la notable sinceridad de ambos ejercieron en sus descendientes...


Microcuento EL MINISTRO Y LA MAQUILLADORA

 

El ministro y la maquilladora

Antonio García Velasco

 

Moncloa destina 20.000 euros a contratar una maquilladora para Sánchez y los ministros

                                                                   (Titular de prensa)

 

Fue verla y prendarse de la joven experta en maquillaje. Y, ella, tras aplicar los afeites al rostro del ministro, lo encontró tan atractivo y seductor que no pudo menos que besarlo, admirada de su propia obra.

jueves, 14 de enero de 2021

Ovillejo para Carlos Guillermo Navarro, novelista

 

Ovillejo celebrando la obra de Carlos Guillermo Navarro

 


Libros dignos de envidiarlos.

De Carlos.

Nunca con broza ni en yermo.

Guillermo.

Como de agua fresca un jarro.

Navarro.

No caigas en despilfarro

y paga por algo grato

como El toque de rebato,

Carlos Guillermo Navarro.

                                            (Antonio García Velasco)

miércoles, 13 de enero de 2021

Libros recibidos 10

 

 LIBROS RECIBIDOS 10


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

EL LENGUAJE IMPOSIBLE DE LA NOCHE, de Joaquín Fabrellas, Chamán ediciones.


Primer texto de Paul Demut, el habitantes de la noche (Mecanografiado en 1955)

Así suceden las cosas: la luz va llenando todo, van entrando y se sientan alrededor de las mesas, algunos en los sofás, otros, se acodan en la barra y piden un cóctel. Miran a las chicas que pasan en busca de alguien. No nos importa de dónde vienen o qué han hecho antes de venir aquí: discutir con sus mujeres, engañar a sus maridos, emborracharse después de salir de la oficina...



Libros recibidos 09

 

 LIBROS RECIBIDOS 09


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

CUANDO VEAS CAER CONSTANTINOPLA, de Lola Eritrea, KDP-Amazon

29 de mayo del año del Señor 1460

Infancia. 1416-1424

Mi nombre es María. Bien podría haber sido conocida desde que nací como María Paleóloga, ya que soy hija ilegítima de Teodoro II Paleólogo, antiguo Déspota de Morea. Sin embargo, mi padre no quiso reconocerme como tal, pues ya estaba comprometido con una noble italiana con la que pronto contraería matrimonio. Por este motivo, jamás reconocería a una hija nacida de una doncella serbia de la corte de Mistrá...



Libros recibido 08

 LIBROS RECIBIDOS 08


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

EL TESTAMENTO DE HERACLIO, de Irene Romana, Amazon

Tesalónica, mes de mayo del año 390

             Heraclio cerró los ojos, cobijado por el silencio de su casa, situada junto al ágora romana de la ciudad, aislándose del ruido que no podía sacarse de su cabeza. Le temblaban las manos; ni siquiera era capaz de rezar. Se paseaba de un lado al otro del despacho, esperando que llegaran sus hijos...



Libros recibidos 07

 

 LIBROS RECIBIDOS 07


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

ATOCHA 55, de Joaquín Pérez Azaústre, Ed. Almuzara.

Yo era un estudiante en la Facultad de Derecho de Córdoba más preocupado de ser escritor que de estudiar Derecho la primera vez que alguien me contó o que leí algo sobre Atocha. Me pareció una historia de sufrimiento y dolor, pero también de plenitud, juventud y belleza...





Libros recibidos 06

 Libros recibidos 06


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

TIPOS DE INTERÉS, José Cenizo Jiménez, Ediciones Vitruvio, 2020.

El tren de los jueves

Lucía amaba los trenes. Le parecían mágicos. Surgían del horizonte y en el horizonte se perdían, como los sueños. Le gustaba ir cada tarde a la estación para verlos pasar. Nunca paraban ya en su pueblo. Hace unos años sí, cuando era pequeña...



Libros recibidos 05

 Libros recibidos 05


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

EXORCISMOS, Juan Francisco Ferré, Maclein y Parker, 2020


Bad Romance

¿Qué hace ese mono peludo en lo alto del Empire State?, se pregunta una voz viril sobrecogida por la patética escena. ¿Cómo explicarlo en estos momentos críticos?, le replica una voz femenina algo escandalizada...





Libros recibidos 04

 Libros recibidos 04


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

YO, QUE TANTOS HOMBRES HE SIDO, Tomás del Rey, Maclein y Parker, 2020

Labrarse el porvenir

La muchacha se pasaba la vida en la biblioteca. Allí la encontraban cada día sus padres, embebida en mil y una historias que devoraba como si la vida le fuera en ello.

-No haremos carrera de ti -bramaba el padre arrancándola de entre los anaqueles-. Tendrías que labrarte un porvenir...


Libros recibidos 03

 Libros recibidos 03


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

EL TOQUE DE REBATO, Carlos Guillermo Navarro, KDP, 2020


1

Por aquel tiempo el "caso" perduraba en el recuerdo. Corrían un sinfín de anécdotas, engarzadas a través de los años, de lo sucedido en el teatro Alcázar. Los más jóvenes lo conocían en sus más recónditos detalles porque sus abuelos y sus padres se lo habían relatado con meticulosidad por haberles llegado de muy fiables fuentes de conocimientos...


Libros recibidos 02

 Libros recibidos 02


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

PAISAJES DESDE EL ASILO, Hugo Abbati, EDA Libros, Benalmádena, 2020.


1. En el asilo

El viejo Erlanger volvió a derramar el agua. La taza de latón se volcó por otro de sus movimientos bruscos y el agua vino lentamente hacia mí. No me aparté. Se mojó mi antebrazos derecho, Miré al cuidador porque sentí su mirada.


Libros recibidos 01

 Libros recibidos 01


Acuso recibo por este medio de los libros que me han enviado en calidad de jurado del Premio de la Crítica de Andalucía:

TOCANDO LEJOS de Inma Villanueva Ayala, EDA libros, Benalmádena, 2020.

1, Cuando el comandante muera

Severino me está observando desde su pedestal de santo. Traje de chaquete hecho a medida color crema, camisa marrón chocolate, corbata a juego con el traje, sombrero canotier con cinta negra...



martes, 12 de enero de 2021

044 Microcuento EL VIRADOR DE LA FOTOGRAFÍA

 

El virador de la fotografía

Antonio García Velasco

 

El séptimo mes del año se llama Julio, como mi tío político, el prestigioso fotógrafo, el marido de mi tía Genoveva. Un día del mes de su nombre, mi tía había salido con mis primos. Preferí quedarme leyendo a la sombra de un árbol del jardín. Mi tío se me acercó, me tomó la mano - “Ven”- y me llevó al laboratorio donde revelaba sus fotografías.

—Mira —dijo— este líquido es virador y sirve para cambiar la sal de plata del papel fotográfico impresionado. ¿No te parece fascinante?

Yo asentí, sin comprender demasiado ni sus palabras ni sus miradas en aquella atmósfera rojiza del revelado.

—Si te parece, dejamos la formalidad...

—No te entiendo, tito Julio.

—A eso me refiero, no me llames tito Julio, sólo Julio, sin formalidades. Al fin y al cabo yo no soy tu tío... Hace calor aquí... Mira, quiero enseñarte todo el proceso del revelado... Hace calor... Puedes, si quieres, quitarte la blusa, quedarte más fresquita y cómodo, sin fatiga.

Yo tenía sólo quince años y no veía las intenciones de mi tío Julio. Se me acercaba insinuante como un gato que busca una caricia.

—¿De verdad que no tienes calor?

—Tío Julio, no me gusta esta luz roja, ni los olores que tienes en este laboratorio de revelado —me giré para salir.

—¡Ni lo pienses! —exclamó a la vez que me sujetaba el brazo haciéndome volver—. Ahora no se puede salir de aquí, me estropearías el trabajo de la última semana.

Me atrajo contra su cuerpo. Sentí el empuje de su erección presionando sobre mi vientre. Fue a besarme...

—¡Tía Genoveva! —grité. Relajó su abrazo y pude separarme de él... Ignoro si le estropeé el revelado de sus fotografías al abrir la puerta y escapar.

Han transcurrido cincuenta años. No volví a pasar un mes de verano en casa de mi tía, con mis primos.

He ido a visitar una exposición póstuma de fotos inéditas de Julio Herrera. Me reconozco niña, joven, leyendo, durmiendo, sentada en el sofá, jugando con mis primos… En bañador alrededor de la piscina o nadando… Fui como una obsesión inconfesable para él… Hoy las cámaras son digitales y las fotos no necesitan revelado ni virador. Los asistentes me miraron extrañados cuando comencé a reír.

 

 

miércoles, 6 de enero de 2021

Microcuento LA MASCARILLA DEL REY GASPAR

 LA MASCARILLA DEL REY GASPAR

Antonio García Velasco


Al quitarse  la mascarilla, el rey Gaspar arrastró su barba postiza y la niña exclamó: "Papa, es mi papá".

Cuento LA JUSTICIA DE LOS REYES MAGOS

 

La justicia de los Reyes Magos

Antonio García Velasco

 

Poco antes de las vacaciones de Navidad, en la clase de cuarto de Educación Primaria, en la asignatura de “Sociales”, la seño Elena estuvo hablando de la justicia. El tema surgió porque todos consideraron injusto que se le quitara a Andrés Rovira el móvil que había llevado a clase. El alumno explicó que su padre se lo había dejado aquel día para que llamara a casa cuando terminara la jornada escolar. La maestra decía que, en aquel colegio, estaban prohibidos los móviles. “No es justo”, decían los niños. La maestra aprovechó el conflicto para explicar el concepto de justicia y, de modo especial, se detuvo en la justicia distributiva. Dijo que el principio más básico de esta clase de justicia era la distribución igualitaria de bienes entre todos los miembros de la sociedad, aunque ello se debería matizar con el rendimiento y la responsabilidad de cada uno en su trabajo o en sus estudios.

—¿Verdad —dijo la maestra— que no sería justo que a todos le ponga la misma nota del trimestre se haya sacado un diez o un cero en el examen?

—¡No! —exclamaron todos.

Alicia, tras escuchar a la maestra, apuntó que la justicia distributiva nada tenía que ver con la “injusticia” de haberle quitado el móvil a su amigo Andrés.

La maestra respondió que es justo cumplir las leyes de convivencia. Y la niña argumentó que aquella ley era injusta porque Andrés tenía el encargo de llamar a su padre cuando terminara el colegio y que, por eso, lo había llevado aquel día.

La seño, después de varias protestas, terminó diciendo que, antes de finalizar la última clase, le devolvería el smartphone a Andrés. Y a todos les pareció bien y la clase pudo continuar. Insistió la maestra en la idea explicada de la justicia distributiva.

Alicia no dejaba de pensar y se planteaba que los Reyes Magos, en su reparto de juguetes, deberían llevar a todos los niños y niñas lo mismo. Sobre todo si todos se habían portado bien.

—Los Reyes Magos son justos, ¿verdad, papá?

—Claro, Alicia, claro.

—Entonces nos traerán a todos juguetes iguales, es decir, equivalentes. Pues cada niño escribe su carta con sus preferidos. Pero si uno se pasa pidiendo muchas cosas, a todos nos deben traer el mismo número de juguetes.

Madre y padre se miraron sin comprender demasiado: "Esta niña va para filósofa, ya te lo digo yo", comentó éste.

—No seas exagerado, Jacinto. Todavía es demasiado pequeña —dijo Lola.

—¡Pues hace cada pregunta...!

—Sólo está en cuarto de primaria. No exageres.

—¡Menudo cuando esté en la Universidad!

Alicia siguió pensando que, ciertamente, los Reyes Magos le traería lo mismo que a su compañera Ana Redondo, aunque sus padres tenían mejor coche que los propios, su casa era más grande y lujosa y llegaba a clase vestida con ropa muy cara. "Pero los Reyes Magos no entienden de padres ricos o padres pobres. Porque son mágicos y saben lo que cada uno necesita y son justos. Para ellos todos los niños que son buenos, son buenos y merecen los mismos regalos... Yo me he portado hasta mejor que Ana y mejor que Carolina..."

Fueron unas Navidades felices, aunque había que tener mucho cuidado con una terrible enfermedad causada por un maligno virus. Se tenía que salir a la calle con mascarilla...

—Mamá, ¿los Reyes Magos también tienen que ponerse la mascarilla?

—Claro, hija, como todo el mundo.

—Pero ellos son magos. ¿Es lo mismo magos que mágicos, mamá?

—Un mago hace magia —respondió la madre.

—¿Y podrán los Reyes Magos hacer una magia que espante el virus?

—Alicia, eso no lo sé.

Alicia la filósofa estaba deseando que llegara el día de Reyes para comparar los regalos de las niñas que conocía y saber si los Magos tenían justicia distributiva o eran como los demás.

A su compañera Ana le habían echado una muñeca que andaba sola y podía contestar preguntas, un móvil de última generación y un monopatín eléctrico. A Carolina, un ordenador portátil, un juego de “Monopoly” electrónico que usaba tarjetas de crédito en vez de billetes y una mochila con ruedas para no ir cargada al colegio. A ella, unos zapatos nuevos, un pantalón, una blusa y una muñeca de plástico duro. Le dolió la diferencia y comentó:

—Los Reyes Magos no conocen la justicia distributiva. ¡Tendrían que venir a la clase de la seño Elena!