Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta política. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de diciembre de 2022

08 Breves ESPAÑA ARDE

 

ESPAÑA ARDE


Antonio García Velasco

 

Siguiendo el modelo de un soneto del italiano Giovanni Muzzarelli (1486-1516), nuestro Gutierre de Cetina (Sevilla,1514-México, 1557) nos pinta el incendio que provocó Nerón en Roma y contempló con regocijo: “Mientras con gran terror por cada parte / de Roma ardían las moradas bellas, / mientras que con el humo a las estrellas / subía el clamor del gran pueblo de Marte, / alegre está Nerón, subido en parte / do viendo el fuego oía las querellas / mirando entre las llamas cuáles de ellas / eran mayores do su furia harte”. ¿Es la política actual la Roma que arde por la maldad de Nerón? ¿Quién es ese Nerón que nos incendia la sociedad española, la convivencia constitucional, la esperanza de vivir en paz que alimenta el quehacer cotidiano de la gente buena y trabajadora del pueblo? ¿Es acaso la política el Nerón que nos achicharra la armonía, es el afán de poder apoltronado? El clamor del gran pueblo sube hasta las estrellas, ¿Nerón se alegra? ¿Qué pretende Nerón? ¿Acaso edificar sobre lo quemado una nueva nación a imagen y semejanza de Nero Claudius Cæsar Augustus?

 

domingo, 9 de junio de 2019

010 Microcuento La progresista


La progresista

Antonio García Velasco



Le planteó la presentadora: "¿Cómo te llamas progresista si representas la ideología de los regímenes más fracasados de la historia? Ahí está la Rusia y su Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Ahí están otros países de América o de Asia".

A nadie se le escapó que la progresista puso cara de sorpresa y apuro, como si no esperara una pregunta tan rotunda y, acaso, tan difícil para salir airosa. Pero, tras el instante de duda, contestó:

-Nuestros planteamientos políticos son progresistas respecto al conservadurismo trasnochado de...

-No puede ser progresista una política de planteamientos marxistas, de vuelta a la dictadura del proletariado y similares -la interrumpieron.

-¿He venido a una entrevista o a una acusación ante un tribunal de la Inquisición? No me parece de recibo su actitud, señora.

-Menos son de recibo llamarse progresista desde unos planteamientos de ideologías fracasadas.

Convencida de que era una entrevista imposible, abandonó el plató y dejó que locutora y tertulianos continuaran atacando a su partido sin posibilidad de réplica inmediata.

A la mañana siguiente, prensa escrita y prensa digital se hacían eco del hecho:

"Sonsoles Acuñas no tuvo respuesta y abandonó el plató de la televisión", "A Sonsoles Acuñas no se le permitió explicar sus ideas progresistas en TV", "La llamada progresista Sonsoles no sabe explicar el "progresismo" de su ideología", "No dejaron a Sonsoles Acuñas explicar sus ideas progresistas echándola del plató", "La presentadora Isabel Arias puso en un brete a Sonsoles Acuñas al preguntarle por qué se llamaba progresista"...

Sonsoles fue recriminada por los dirigentes de su partido achacándole falta de recursos, serenidad, coraje, inteligencia y arrestos: "Nunca debiste abandonar el plató". Ella no respondió. Agachó la cabeza y se marchó en silencio con el propósito de no volver nunca más: "Ha sido mi error no pactar previamente las preguntas. ¡A la mierda todos!"

miércoles, 29 de marzo de 2017

Microrrelato 107 Un pánfilo transparente


Un pánfilo transparente

Antonio García Velasco



No era transparente porque fuera de vidrio o se creyera de cristal como el Licenciado Vidriera de Cervantes. Lo era por ingenuo y cándido en demasía y a todas horas. Le recomendaron que se metiera en política para aprender el arte del disimulo, la ocultación, el cinismo, el doble sentido... Hizo caso a la sugerencia y se afilió a un partido político. Preguntaba más de la cuenta, según los criterios del dirigente local: Por qué oponernos si es razonable lo que dicen en el partido gobernante; por qué no buscamos la colaboración constructiva en lugar de la confrontación por la confrontación; por qué decimos no cuando la disposición nos beneficia a todos... Se cansaron de preguntas y de darle o negarle respuestas. Le retiraron el carnet. Sigue de pánfilo transparente por el mundo y de la política sólo aprendió una cosa: la única opción aceptable es obedecer las directrices de la secretaría general.




viernes, 8 de agosto de 2014

Del poder y el dinero

Del poder y el dinero 
Antonio García Velasco

 Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, en un país tenían la costumbre de elegir a un hombre como señor para un solo año, durante el cual lo obedecían en todo. Pero al terminar el año, le quitaban cuanto poseía, lo llevaban a una isla desierta y lo dejaban desnudo, sin permitir que nadie lo acompañara. 


Urge, sin duda, arreglar –regular- los asuntos político-sociales y dejar fijados sueldos, prebendas, privilegios, pensiones de los políticos. Como urge solucionar el problema del paro y el de las desigualdades sociales. Una acertada justicia distributiva nos proporcionaría grandes beneficios a todos. Pero, a la corta, perjudicaría a quienes tanto han “trincado” de la sociedad en la que vivimos, dueños del poder, por otra parte. Y, al fin y al cabo, ¿para qué? ¿Para tener los millones almacenados en bancos foráneos? ¿Para disfrutar de una tranquilidad por el respaldo de lo que han guardado? ¿Por alardear de poder y dinero? ¿Para ser o tener más que otros? (Ser y tener son cosas bien opuestas). ¿Para sentirse pagado por su “astucia”, “gobierno”, “gerencia”, “manipulación”? ¿Por ambición sobrada?

 Si estuviese escribiendo un sermón recordaría aquello de “Por este mundo vano, fugaz, perecedero, / no pierdas nunca el otro, mucho más duradero”. Pero los sermones son para los curas y obispos en las iglesias y hoy nadie parece escucharlos y seguir una conducta para ganarse el cielo, acaso sí, “el pan nuestro de cada día”.

Si fuese un juez indagaría para ver el crimen que siempre se esconde tras las grandes y muchas medianas fortunas. Y, acaso también, de los grandes sueldos desorbitados e injustificados. Pero, ahora, sólo soy una persona que reflexiona, piensa en voz alta, copia sus pensamientos con un teclado y un procesador de textos, gracias a una máquina multiusos. Acaso el consuelo de formar parte del Humanismo solidario y de imaginar mundos utópicos y plasmarlos en una novelita como “Lejano siglo XX”.

martes, 20 de diciembre de 2011

Palabras del discurso de investidura de Rajoy

Palabras, palabras... de Rajoy
Antonio García Velasco

Sin contar las cifras, que son tan significativas en este caso, Rajoy pronuncio en su discurso de investidura: 9697 palabras, de las que son distintas 2288. De estas palabras, las 66 más usadas representan el 51,88 %. Podríamos hacer la lista de las 33 palabras lexicales más usadas entre tales 66:

Palabra Frecuencia Fr. relativa
14 Es 89 9.178
16 No 85 8.765
19 Más 57 5.878
23 España 48 4.949
25 Señorías 42 4.331
27 Gobierno 39 4.021
34 Empleo 24 2.474
35 Reforma 23 2.371
36 Ha 22 2.268
37 País 22 2.268
38 Hacer 22 2.268
39 Sistema 22 2.268
40 Política 21 2.165
41 Españoles 21 2.165
44 Exterior 20 2.062
45 Ley 20 2.062
46 Hemos 19 1.959
47 Económica 19 1.959
48 Economía 19 1.959
49 Públicas 19 1.959
50 Empresas 18 1.856
51 Sector 18 1.856
52 Administraciones 18 1.856
53 Crecimiento 18 1.856
56 Ámbito 17 1.753
57 Laboral 17 1.753
58 Mayor 16 1.649
59 Reformas 16 1.649
61 Déficit 16 1.649
63 Tenemos 16 1.649
64 Ser 16 1.649
65 Año 15 1.546
66 Años 15 1.546

33 encuentros. Total: 869 (8.96%)

Pudo hacer variaciones sobre este discurso escrito, por aquello de la improvisación oratoria, pero esto es lo que llevaba escrito, según Génova y publica la prensa. ¿Podemos colegir de este listado que habla un político, un parlamentario? Sin duda, “Señorías” nos hacen pensar en el parlamentario, “España”, “Gobierno”, “Españoles”, “Política”, “Administraciones”, “Reforma”, “Reformas”… ¿Político reformista? ¿Economista? “Económicas”, “Economía”, “Crecimiento”, “Déficit”…
Me llama la atención la reiteración del término “Es”, empleado, en general, como medio de expresión de convencimientos y certezas (objetivas o personales). El estudio de los contextos en los que aparece este término de atribución nos lleva a descubrir el recurso de la redundancia que podríamos llamar “matizadora”: “Esto ES lo que exigen las urnas, esto ES lo que demanda Europa, esto ES lo que España requiere con urgencia, y ésta, Señorías, ES la única piedra angular que puede sustentar la tarea de nuestra recuperación”. También los usos de “Es” nos revelan un aspecto un tanto insólito en un político, aunque no extrañe en tanto que se trata de un discurso de investidura y le va a servir para pedir el esfuerzo de todos en el empeño de superar la crisis: “Los resultados electorales constituyen, sin duda, la mejor garantía de que las decisiones se van a tomar y podrán aplicarse al ritmo que sea necesario. Podremos gobernar con eficacia. Lo que no garantizan ES el acierto. La mayoría ES un instrumento excelente para ejecutar las decisiones, pero no ES forzosamente el mejor para diseñarlas. Incluso una mayoría tan generosa como la que se nos ha otorgado, se queda muy corta en una tarea que exige el compromiso de toda la Nación y en la que cada español ha de sentirse involucrado”.
Y lo dejo en este punto, aun cuando merecería la pena seguir el análisis y observar lo bien que quedan las palabras que preceden a los hechos.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Recortes

Recortes propios, recortes ajenos

Antonio García Velasco

La guerra política de los recortes entre recortadores proporciona un chirriante espectáculo. “Los recortes que yo hago son justos, justificados, justificables, absolutamente necesarios. Los que haces tú no tienen ningún fundamento, son abusivos y merman los derechos ciudadanos ya consolidados”. “Los recortes que haces tú son contrarios a los derechos. Los recortes que hago yo son los más adecuados para salir de la crisis”. “Estás haciendo tú demasiados recortes sociales”. “Los recortes sociales los comenzaste tú: que si sueldo de los funcionarios, que si pensiones, que si cheque bebé…” ¿Por qué no nos ponemos todos -¡todos!- de acuerdo en los recortes necesarios para solucionar los problemas? Y los explicamos con claridad, que no somos tontos los ciudadanos.

Los políticos y financieros nos arrojaron al pozo de la crisis y, para achicar aguas, sólo se les ocurre ahogar más a los propios damnificados. Y hablamos del político, cara visible de la economía, pero no de la cara oculta de la Luna. ¿Quiénes están sacando beneficios millonarios de la crisis?

El político raramente recortará contra el político, aunque reconozca que una mejor solución sería suprimir gobiernos y gobernantes, privilegios de profesionales de la política, senadores y subvenciones a quienes actúan de tontos-útiles-apoya-tinglados. El político irá contra el pueblo, como si la función del gobernante fuese la del pastor esquilador de las ovejas. No se reconoce el político como un empleado del pueblo, tal como el administrador de fincas urbanas lo es de la comunidad de vecinos que lo contrata para gestionar los asuntos de la misma. Se reconoce como un ser superior, poderoso, por encima de quienes lo votaron, dueño de sus vidas y milagros, como si “la gracia de Dios” lo hubiese tocado con sus luces y privilegios. Llevan en la sangre aquella arrogancia de “caudillo por la gracia de Dios”, por más que disimulen con halos de demócratas y tengan que aceptar las fechas de la caducidad de sus puestos. Claro que, para amarrarse a éstos, utilizan la legislatura para comprar voluntades y extender las redes de “los intereses creados”. “Todo por el pueblo, pero sin el pueblo –y primero mi casta y yo que soy la cabeza del pueblo-” es la consigna que subyace en muchas actuaciones políticas, pero en despotismo que llega a ser más cínico que ilustrado.

No obstante, tenemos que contar con los políticos para salir del pozo crítico en el que nos encontramos. Y votaremos a los políticos.

No obstante, hay yogures caducados que seguirán caducados por mucho que se borren y renueven las fechas de caducidad.

No obstante, siempre habrá gente que, en situación peor, lamentablemente, tengan que recoger de la basura los yogures caducados, con la esperanza de que no perjudiquen su salud.

domingo, 1 de mayo de 2011

Parábola de las hojas y los rábanos

Las hojas por el rábano


Antonio García Velasco

“Coger el rábano por las hojas” es un viejo dicho popular que viene a significar que nos quedamos con lo superfluo y dejamos lo esencial. Por ejemplo, en el trance de las campañas electorales se ataca al contrario por las hojas de las acusaciones a la vida privada y/o el insulto y se deja atrás la esencia de un proyecto político coherente, fiable, remediador de la grave situación económica en la que estamos inmersos.


Desde el poder se están cogiendo las hojas de prometer la lucha contra el paro cuando los rábanos serían una política eficaz para evitar el crecimiento del desempleo que roza, o acaso en la realidad sobrepase, los cinco millones de parados. Una cosa es prometer, predicar y otra, bien distinta, no dar el trigo, sino encauzar los medios para que cada uno pueda trabajar recogiendo sus propias cosechas.

Desde la oposición tienen muchos rábanos que recolectar, ya que el gobierno ha dado demasiados bandazos hacia el deterioro general –en política de empleo y desarrollo económico, en educación, en sanidad, en gasto público improductivo e innecesario…-, pero, en ocasiones frecuentes, se nos quedan en hojas que caerán en el primer otoño.


Las hojas de lo superficial y secundario no pueden predominar sobre los rábanos de lo esencial y primario. Si a la hora de cosechar los rábanos tiramos de las hojas antes de descubrir la parte comestible, enterrada en la tierra, nos quedamos en y con lo inútil, sin aprovechar lo necesario, o bien obligándonos a hacer un posterior sobreesfuerzo para rescatar lo importante.


Sabemos que la parte comestible de los rábanos posee importantes propiedades alimentarias y curativas, tanto por su riqueza en vitamina C –antioxidante capaz de eliminar las perjudiciales nitrosaminas, con las que nos intoxican por ingestión de tantos envasados comerciales- como por su capacidad de inhibición de células cancerosas. O sea, que, dicho en lenguaje metafórico, en parábola, en alegoría, necesitamos una campaña de rábanos que luego se cumplan en eficaz tratamiento de los cánceres que azotan a nuestra sociedad y no de hojas que se queden, como siempre, en pajaza inservible que ni los animales se comen.

www.agvelasco.es