viernes, 7 de abril de 2017

115 Un conservador chiflado


Un conservador chiflado

Antonio García Velasco



Algunos decían que aquel conservador chiflado no era el único, muy al contrario, todos los conservadores son chiflados pues "renovarse o morir”. Cada catorce años, afirman, todas las células de un cuerpo humano se han renovado, salvo las neuronas. Algunas células sólo duran cinco días. Si se ha detenido tal renovación... malo. En consecuencia, resulta una chifladura ser conservador. "Pero el cuerpo como entidad es el mismo siempre, salvando las marcas del paso del tiempo..." Es la entidad corporal lo que quería conservar el conservador chiflado. La entidad llamada nación. El cuerpo llamado sociedad. Renovarse o morir, pero renovación de las células que necesitan renovación y nunca una revolución renovadora que es la que trae el cáncer, por ejemplo. "Chifladura es discutir sobre palabras y no avanzar con hechos en pro de la justicia distributiva y la paz social -sentenció, desde su luna, el filósofo neutral-. Con tanta palabrería queriendo tener razón y no acuerdos es imposible avanzar".




jueves, 6 de abril de 2017

Microrrelato 114 Una reductora foliácea


Una reductora foliácea

Antonio García Velasco



Reducir las hojas de las plantas puede ser tan peligroso como mantener una estufa de gas encendida en una habitación cerrada: una vez consumido el oxígeno, la respiración se dificulta y se llega a la muerte. Pese a la advertencia, él seguía empeñado en comprarse una reductora foliácea y acabar con todas las hojas que le producían alergia. ¿Una reductora foliácea selectiva? ¿Quién conocía las hojas causantes de su afección respiratoria? ¿Estaba seguro, acaso, de la causa de su mal? Como no encontró el artefacto de su empeño, decidió quemar los bosques.


miércoles, 5 de abril de 2017

Microrrelato 113 Pectíneos pagaderos


Pectíneos pagaderos

Antonio García Velasco




"Me duelen los pectíneos de tanto quererte, que no es baladí el esfuerzo de los músculos del amor". "A García Lorca le dolían el sombrero, el aire y el corazón: Por tu amor me duele el aire, / el corazón / y el sombrero. ¿Qué importa que a ti te duelan los pectíneos?" "No compares. Al poeta le duele el desamor y a mí los músculos del ejercicio físico de amarte". "¡Que poco romántico eres! Eso no se dice ni en las novelas eróticas". "La literatura siempre enmascara la realidad. Un amigo decía que el pugilato amoroso equivalía a subir al Everett. Pero ¡con que gusto escalo sin descanso tus cumbres amatorias!" "No digas sin descanso, que ahora estamos satisfactoriamente relajados". "Lamentablemente, los seres humanos lo único que podemos hacer más de ocho horas seguidas es trabajar. En ocasiones, dormir". "¡Ay!", exclamó ella depositando un cariñoso beso en la comisura de los labios de su pareja.

martes, 4 de abril de 2017

Microrrelato 112 El acreedor florido


El acreedor florido

Antonio García Velasco



Se llamaba Poquebe y estaba considerado como acreedor florido, pues, cada vez que iba a reclamar una deuda, obsequiaba con un hermoso ramo de flores: "Para aliviar la dolorosa al deudor", explicaba. El día de pago, Dadajoz, como era el cumpleaños de su novia, quería regalarle un ramo de flores. Esperó a que apareciera Poquebe. Satisfizo la deuda, se ahorró la compra y ella, complacida por las flores, estuvo muy complaciente y cariñosa.


lunes, 3 de abril de 2017

Microrrelato 111 El alienado quebrajoso


El alienado quebrajoso

Antonio García Velasco



No se sentía pírrico, pero sí danzarín. "Pírrico se dice de una antigua danza militar griega. Pero no me gusta la guerra". "Pírrico se dice de un triunfo que le cuesta más al vencedor que al vencido". "Pírrico es el baile o danza de la Grecia antigua que imitaba un combate". "Pírrico viene de Pirro, un rey de Epiro que en el año 279 antes de Cristo venció a los romanos a costa de muchísimas bajas". "Ya te digo que no me gusta la guerra". "Tú lo que eres es un alienado quebrajoso". "Tampoco me gusta el fútbol". "¡No sabes lo que dices! Ya venía sospechando tu alienación desde hace mucho tiempo". "Tú sí que eres inconmutable". "¿Yo, yo inmutable?" "Llámalo como quieras". "¡Pírrico!" "¡Inconmutable!" "¡Alienado!" "¡Futbolero!" Tras los gritos, llegaron a las manos.

domingo, 2 de abril de 2017

110 Microrrelato Desdémona y Miguel Matas


Desdémona y Miguel Matas

Antonio García Velasco



He aprendido de Otelo y, por más que me insinúan y me repiten lo contrario, no dudo de la fidelidad de mi Desdémona. No aumentaré la estadística de la violencia machista con una muerte más. Me niego a admitir que ella me engaña y, si así fuese, no llegaría a violentarla. Pero, no, no me es infiel, ni hablar. Y menos con mi ayudante Cassio, disimulado y respetadísimo gay, que ya prepara ilusionado su boda con Miguel Matas, es decir, conmigo. Claro que, antes de anunciar el compromiso, tengo que romper con ella y vueltas le doy al modo de alejarla de mi vida. La ocasión llegó, por fin, pues Desdémona nos encontró juntos en la cama a Cassio y a mí. No tuvo contemplaciones y me disparó a bocajarro. Luego se suicidó. Cassio quedó traumatizado por la violencia de género.

sábado, 1 de abril de 2017

Microrrelato 109 Papas o patatas


Papas o patatas

Antonio García Velasco



Se llamaba Mosmo y decía que era abogado y trabajaba como querellador papal. "¿Del Papa?" "De las papas, del papeo de los pobres". "Se dice patata". "Te cantaré la Oda a la Papa de Pablo Neruda: "Papa / te llamas / papa / y no patata, / no naciste castellana: / eres oscura / como / nuestra piel, / somos americanos, / papa, / somos indios. / Profunda / y suave eres, / pulpa pura, purísima, / papa..." Entonaba bien con música compuesta por el cantautor Juan Alberto Gómez, pero lo de papa y Papa nos llenaba de confusión y, para aliviar nuestro colesterol, decidimos comer patatas, chorizo y huevos fritos.