martes, 28 de febrero de 2017

Microrrelato 77 Curación de la carraspera


Curación de la carraspera

Antonio García Velasco



El matón, cofrade del Monipodio Luna, padecía una carraspera insoportable que avivaba sus malas pulgas. Tratando estaba de aliviar sus asperezas gargantiles cuando cruzó por su lado un viajero inglés. Se le revolvieron las más íntimas tripas al cofrade, como si el extranjero fuese el culpable de su malestar. Sin mediar palabras, guiñó el ojo a sus compinches, se fue hacia él, le tiró del brazo para que se volviese y le encajó un puñetazo en el estómago: "Guiri asqueroso, largo a tu país", gritó. El agredido se levantó con calma, se fue hacia el matón, le puso la mano en la boca a modo de mordaza y le clavó un cuchillo en el estómago. Al valentón se le curaron para siempre la carraspera y sus causas.

lunes, 27 de febrero de 2017

Microrrelato 76 Trutro mapuche


Trutro mapuche

Antonio García Velasco



Pusieron de comer lo que ellos llamaban trutro y, los invitados, simplemente, muslos de pollo guisado. La anfitriona hizo un prorrateo adecuado y, a cada uno, tocaron dos tajadas que abrigó con abundante salsa o caldo del guiso. A duras penas pudo comerse el plato, pues nada le gustaba. Pero no iba a hacerles el feo a aquella familia mapuche que puso su mejor voluntad al acogerlos, pese a su pobreza, con obsequiosa hospitalidad. Aquella tarde y toda la noche, ya en el hotel, se la pasó vomitando. Su mujer le dijo: "Sufre, sufre tu exquisita educación, sufre".

domingo, 26 de febrero de 2017

Microrrelato 75 Argeninita, argentinita, argentita


Argeninita, argentinita, argentita

Antonio García Velasco



Topó con la palabra argeninita y, como en tantas ocasiones, recurrió a la pantalla del móvil para pulsar el buscador. Éste se empeñó en darle información sobre Argentina o sobre Encarnación López Júlvez, conocida artísticamente como La Argentinita, bailarina y coreógrafa argentina que vino a España con unos seis años (en 1901) y triunfó en el mundo de la danza, incluso como bailaora flamenca: fundo con García Lorca una compañía de baile andaluz. Fue amante de Ignacio Sánchez Mejías... Murió en Nueva York en 1945. En su terquedad por encontrar el significado del término, se embarró en un campo de lodo digital con más de trece millones de entradas en 0,60 segundos, pero no se aclaró con el significado de argeninita. Daba por concluida su búsqueda, cuando vio a Víctor Benítez, don Víctor, el que fuera su profesor de Ciencias Naturales. Por favor, don Víctor, usted me podría aclarar el significado de argeninita… Don Vítor puso cara de sorprendido. "Perdone, fui alumno suyo en el Instituto. Hace tanto tiempo... Es imposible que me reconozca". "¿Te llamas?" "Alcalá Moreno, Gabriel". "Está bien, Gabriel, pero querrás decir argentita, que es el nombre que recibe el mineral de sulfuro de plata". "Gracias, don Víctor".

sábado, 25 de febrero de 2017

Microrrelato 74 La increíble historia de un pitoflero


La increíble historia de un pitoflero

Antonio García Velasco



Era un pitoflero pitoflero, es decir, era un músico poco hábil y entendido, a la vez que persona charlatana y chismosa. Un día la guardia real lo encontró chismorreando del sultán y lo llevaron a su presencia. "Te cortaré la lengua con mi cimitarra", anunció el príncipe. "Majestad, tenga la misericordia de dejarme hablar en mi defensa. Se lo suplico". Le dio permiso el monarca. "Mi defensa será una coplilla que acompañaré con mi laúd". Comenzó a tocar y a cantar: "Nuestro Dios es tan grande / y misericordioso / que al blasfemo perdona / y recomienda calma. // No ofenden las palabras / al que seguro actúa. / Pero ofensas generan / al débil y al cobarde / inseguro de sí, / acomplejado bobo. / ¿Qué daño puede hacerle / una blasfemia a un dios? / Le vendrán con el cuento / los ángeles malvados. / Pero Dios es tan grande / y misericordioso / que al blasfemo perdona / y recomienda calma. / / ¿Qué daño puede hacerle / una blasfemia a un dios? / Nuestro Dios es tan grande / y misericordioso / que al blasfemo perdona / y recomienda calma". Aunque lo consideraban un pitoflero, la melodía era tan pegadiza que el sultán terminó cantando con él y lo nombró músico cortesano. Dejó de ser chismoso y protestón.


viernes, 24 de febrero de 2017

Microrrelato 73 Tartrato ácido de potasa


Tartrato ácido de potasa

Antonio García Velasco



"Tenga en cuenta, vuecencia, que el malestar social es mucho y ha sido una simple sedición, un pequeño alzamiento contra la autoridad y el orden público. Nada más. Sin llegar, ni por aproximación, a la gravedad de una rebelión", dijo el defensor en el juicio que se celebraba después de que la zarpa de la justicia consiguiera encarrilar a la multitud. Los incidentes más graves quedaron en el incendio de un camión de heno y en los descalabros propinados a varios agentes del orden. También entre los sediciosos, como alegara la defensa ante los jueces, sufrieron bajas por heridas diversas, consecuencia de los golpes de la policía. "Uno de los detenidos trató de ocultar un recipiente con crémor". "¿Crémor?" "Sí, bueno, tartrato ácido de potasa. ¿Por qué quería ocultarlo?" "Porque, ante su inminente detención, temía que creyeran que llevaba una sustancia venenosa o explosiva". “¿Y no es así?" "No, por Dios, el crémor se usa en repostería y en ciertas recetas de cocina. No es nada peligroso. Piense, vuecencia, que el detenido es un afamado pastelero. Y es que, el malestar social agria incluso los dulces de las confiterías".

jueves, 23 de febrero de 2017

Microrrelato 72 Salmonete vikingo


Salmonete vikingo

Antonio García Velasco




Comenzó exhibiendo al sol sus hermosos muslos nórdicos. Posteriormente se desprendió de la blusa que cubría su tronco. Sus níveos pechos quedaron al descubierto. Se tumbó sobre la toalla en la arena del Sur. No quiso que le aplicase crema protectora, pero, lo invitó cariñosamente a tumbarse a su lado. Después de unas horas en las que alternaron quietud, arrumacos, baño, ingesta de frutas y patatas chips, jueguecitos eróticamente intencionados…, ella tomó el color de un salmonete. Lo que prometía ser una jornada de amor vikingo se convirtió en una larga espera en la sala de urgencias del hospital comarcal.

martes, 21 de febrero de 2017

Microrrelato 71 Los anaglifos del 27


Los anaglifos del 27

Antonio García Velasco



Dijo el profe heterodoxo en su conferencia magistral: "... aquellos señoritingos poetas, las tardes ociosas, tomando café, copa y posiblemente puro, se entretenían creando anaglifos y lanzándoselos a los demás como dardos de talento. Ya sabéis que el anaglifo es una pequeña estrofa, inventada por ellos, de cuatro versos: los dos primeros, iguales formados por un determinativo y un sustantivo; el tercero ha de ser obligatoriamente "la gallina" y el cuarto estará formado por "y" más un sintagma nominal o frase que contraste con los versos iniciales. Un ejemplo que nos aclare: La maniática, / la maniática, / la gallina / y algún patrañero. Sin duda alguna, se trataba de un juego intrascendente, propio de quienes carecen de problemas económicos, viven a costa de padres ricachones y sienten pasión por la palabra. La mayoría de ellos, después, se subió al carro de la lucha social y la poesía comprometida... " En aquel punto le interrumpió un bocazas: "Ese coligado, / ese coligado, / la gallina/ y los fusionistas del idealismo solidario". Quedó la concurrencia sorprendida y una nueva voz se sobrepuso a la mareta: Algún termómetro, / algún termómetro, / la gallina / y ese gaznápiro conferenciante. A tales voces, siguió otro con su anaglifo y otro y otro... El acto terminó como una clase de escritura creativa: cada cual exponiendo y celebrando su genialidad.