viernes, 8 de agosto de 2014

Del poder y el dinero

Del poder y el dinero 
Antonio García Velasco

 Señor Conde Lucanor -dijo Patronio-, en un país tenían la costumbre de elegir a un hombre como señor para un solo año, durante el cual lo obedecían en todo. Pero al terminar el año, le quitaban cuanto poseía, lo llevaban a una isla desierta y lo dejaban desnudo, sin permitir que nadie lo acompañara. 


Urge, sin duda, arreglar –regular- los asuntos político-sociales y dejar fijados sueldos, prebendas, privilegios, pensiones de los políticos. Como urge solucionar el problema del paro y el de las desigualdades sociales. Una acertada justicia distributiva nos proporcionaría grandes beneficios a todos. Pero, a la corta, perjudicaría a quienes tanto han “trincado” de la sociedad en la que vivimos, dueños del poder, por otra parte. Y, al fin y al cabo, ¿para qué? ¿Para tener los millones almacenados en bancos foráneos? ¿Para disfrutar de una tranquilidad por el respaldo de lo que han guardado? ¿Por alardear de poder y dinero? ¿Para ser o tener más que otros? (Ser y tener son cosas bien opuestas). ¿Para sentirse pagado por su “astucia”, “gobierno”, “gerencia”, “manipulación”? ¿Por ambición sobrada?

 Si estuviese escribiendo un sermón recordaría aquello de “Por este mundo vano, fugaz, perecedero, / no pierdas nunca el otro, mucho más duradero”. Pero los sermones son para los curas y obispos en las iglesias y hoy nadie parece escucharlos y seguir una conducta para ganarse el cielo, acaso sí, “el pan nuestro de cada día”.

Si fuese un juez indagaría para ver el crimen que siempre se esconde tras las grandes y muchas medianas fortunas. Y, acaso también, de los grandes sueldos desorbitados e injustificados. Pero, ahora, sólo soy una persona que reflexiona, piensa en voz alta, copia sus pensamientos con un teclado y un procesador de textos, gracias a una máquina multiusos. Acaso el consuelo de formar parte del Humanismo solidario y de imaginar mundos utópicos y plasmarlos en una novelita como “Lejano siglo XX”.

lunes, 4 de agosto de 2014

Lejano siglo XX

LEJANO SIGLO XX
Antonio García Velasco
 
En Amazon se acaba de publicar mi libro LEJANO SIGLO XX, una novela de ciencia y ética ficción. Esta es la pantalla de anuncio:
Espero, simplemente que los lectores no se sientan desfaudados por los episodios que se cuentan, situados en el año 3945 de la Era Edénica, pues en una especie de edén viven los humanos, con un solo problema: no todos pueden esperar satisfactoriamente el alcanzar la mayoría social de los sesenta años, edad de la adquisición de responsabilidades y, por supuesto, de un trabajo, no remunerados, pues todos pueden gozar de todo con absoluta libertad. La utopía está servida.

martes, 22 de julio de 2014

Número 2 de Sur. Revista de Literatura



Se ha prendido a la luz de Internet, el número 2 de SUR. REVISTA DE LITERATURA. Si en el primero, en homenaje a Albert Camus, se publicaban una serie de artículos de estudio y acercamiento a la obra de este autor, ahora diversos autores se unen a la conmemoración de los 75 años de la muerte de Antonio Machado con artículos sobre su obra y/o su actitud vital, en la esperanza de que sirvan para conocer mejor al poeta sevillano, andaluz, universal.
La revista abarca cuatro secciones: Artículos del homenaje, Creaciones, Reseñas y Primeras páginas. Tiene un total de casi 240 páginas.

Acceso en: www.sur-revista-de-literatura.com

domingo, 1 de junio de 2014

El estado presente de nuestra cultura y sociedad



El estado presente de nuestra cultura
Antonio García Velasco

Se me acercó con tiento y casi en un susurro me dijo al oído: “El estado presente de nuestra cultura, incierto y un tanto enfermizo, con desalientos y suspicacias de enfermo de aprensión, nos impone la crítica afirmativa, consistente en hablar de lo que creemos bueno, guardándonos el juicio desfavorable de los errores, desaciertos y tonterías”.

-¿Por qué me lo dices? –pregunté como quien se defiende de un ataque inesperado. ¿Acaso no hablo sólo de los libros que me gustan? ¿Acaso no evito las críticas directas a personas concretas?

-No te me ofendas –contestó-: “Se ha ejercido tanto la crítica negativa en todos los órdenes, que por ella quizás hemos llegado a la insana costumbre de creernos un pueblo de estériles, absolutamente inepto para todo”.

-Si lo dices porque son muchos los que ponen el grito en cielo a causa de que, en las últimas elecciones, como en las primeras, los andaluces seguimos votando al psoelismo, pese a sufrir la mayor tasa de desempleo de España, en general y, mucho más en los jóvenes; pese a los recortes típicamente andaluces aunque disfrazados de generales; pese a los bajos niveles educativos respecto al resto de país, aunque ya éste va a la zaga de muchos otros; pese a no reaccionar frente a los ERES fraudulentos y otros síntomas de corrupción… ¿Por ello nos creemos un pueblo de estériles, absolutamente inepto para todo?

-Sólo te digo que “Tanta crítica pesimista, tan porfiado regateo, y en muchos casos negación de las cualidades de nuestros contemporáneos, nos han traído a un estado de temblor y ansiedad continuos; nadie se atreve a dar un paso, por miedo de caerse”.

-Me lo dices como si yo fuese el encargado de remediar esta situación. ¿Por qué?

-Te diré que, ciertamente, “Pensamos demasiado en nuestra debilidad y acabamos por padecerla; creemos que se nos va la cabeza, que nos duele el corazón y que se nos vicia la sangre, y de tanto decirlo y pensarlo nos vemos agobiados de crueles sufrimientos”.

-Advierto, quizás, que vemos la mota en el ojo ajeno y no vemos la tonelada de estiércol que nubla el nuestro. Advierto cierta complacencia en referir el mal. Pero de ahí a lo que me estás diciendo…

-“Para convencernos –me interrumpió- de que son ilusorios, no sería malo suspender la crítica negativa, dedicándonos todos, aunque ello parezca extraño, a infundir ánimos al enfermo, diciéndole: «Tu debilidad no es más que pereza, y tu anemia proviene del sedentarismo. Levántate y anda, tu naturaleza es fuerte: el miedo la engaña, sugiriéndole la desconfianza de sí misma, la idea errónea de que para nada sirves ya, y de que vives muriendo»”.

-¿Me quieres decir, de una soberana vez, qué pretendes de mí con tal discurso?

-“Convendría que los censores displicentes se callarán por algún tiempo, dejando que alzasen la voz los que repartan el oxígeno, la alegría, la admiración, los que alientan todo esfuerzo útil, toda iniciativa fecunda, toda idea feliz, todo acierto artístico, o de cualquier orden que sea”.

Se dio media vuelta y se alejó a grandes zancadas. Me dejó el poso de la intriga, el malestar de quien se siente acusado, el nublado triste de los incapaces de comprender.

Pero, acabo de desentrañar su juego: no es que pretendiese que todos escribiésemos La buena noticia de Manolo Montes. Es que acababa de leer el prólogo de Benito Pérez Galdós a la novela La Regenta de Clarín; había llamado tanto su atención la actualidad de sus palabras, que las hizo suyas y las iba repitiendo como el maestrillo que siempre recita su librillo.

domingo, 25 de mayo de 2014

La revista SUR. REVISTA DE LITERATURA



SUR. REVISTA DE LITERATURA

El colectivo "Grupo Málaga" de escritores, integrado mayoritariamente por miembros de ACE-A, ha impulsado la creación de la revista digital "Sur. Revista de Literatura" abierta a la participación de autores y creadores, en general. 

Su primer número puede visitarse en la dirección


Este primer número está dedicado a Albert Camus, de modo que todos los artículos e ilustraciones versan sobre aspectos de la vida, personalidad, ideas y obra de este autor, Premio Nobel de Literatura en 1957. Atendiendo a la calidad de los trabajos publicados, ningún estudioso o seguidor de la obra del autor de La peste, podrá prescindir de la consulta del número 1 de Sur. Revista de Literatura.
Además se incluyen obras de creación, tales como poemas y teatro. En números posteriores se incluirán reseñas y primeras páginas de obras recién publicadas: primer capítulo de novelas o de ensayo, primeros poemas de libros de poesía o primeras escenas de obras de teatro.
La revista está abierta a la colaboración de quienes deseen colaborar con trabajos de cierto rigor y, por supuesto, de calidad literaria.

domingo, 30 de marzo de 2014

Una respuesta al silencio



Hallé la respuesta viendo…
Antonio García Velasco

Cuando he mirado la fecha de mi último artículo en este Blog, no acertaba a explicarme las causas de tan prolongado silencio. Es cierto que las obligaciones profesionales y añadidas colateralmente no siempre lo dejan a uno escribir con más regularidad. Pero siempre es posible hacer un hueco y lanzar algún comentario o creación. Y no lo he hecho. ¿Por qué?

Es posible que la respuesta la haya encontrado en unos versos de León Felipe: “¡Qué pena si la vida tuviera / -esta vida nuestra- / mil años de existencia! / ¿Quién la haría hasta el fin llevadera? / ¿Quién la soportaría toda sin protesta? / ¿Quién lee diez siglos en la Historia y no la cierra / al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha? / Los mismos hombres, las mismas guerras, / los mismos tiranos, las mismas cadenas, / y los mismos farsantes, las mismas sectas/ ¡y los mismos, los mismos poetas! // ¡Qué pena, / que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!”.

León Felipe -el día 11 de abril se ¿conmemorarán? los ciento treinta años de su nacimiento (Tábara, Zamora, 1884)- sigue siendo un poeta incómodo: ¿por su independencia de todas las corrientes literarias?, ¿por su trayectoria vital y política?, ¿por su vida bohemia y errante aun procediendo de una familia acomodada y haber ejercido como farmacéutico?, ¿por su forma de escribir poesía? Mil preguntas más, sin respuesta alguna, convincente al menos.

Él se retrata en sus poemas como caminante, como romero (“Ser en la vida / romero, / romero sólo que cruza / siempre por caminos nuevos…”), aunque, en ocasiones, declara y lamenta su soledad, como nuestro amigo José García Pérez declaraba –y lamentaba- la suya en su escrito del 28-03-2014: “¡Qué solo estoy, Señor! / ¡Qué solo y qué rendido / de andar a la ventura / buscando mi destino!... / En todos los mesones / he dormido; / en mesones de amor / y en mesones malditos, / sin encontrar jamás / mi alberge decisivo…/ Y ahora estoy aquí solo… / rendido / de andar a la ventura / por todos los caminos. / Ahora estoy aquí solo, / en este pueblo escondido, / pensando / que no está aquí mi sitio, / que no está aquí tampoco / mi albergue decisivo”.

sábado, 22 de febrero de 2014

Conmemoración de la muerte de Antonio Machado

75 años de la muerte de Antonio Machado 
 Antonio García Velasco

 “Es de noche. Se platica / al fondo de una botica. / —Yo no sé, /Don José, /cómo son los liberales / tan perros, tan inmorales. / —¡Oh, tranquilícese usté! / Pasados los carnavales, / vendrán los conservadores, / buenos administradores / de su casa. /Todo llega y todo pasa. / Nada eterno: / ni gobierno / que perdure, / ni mal que cien años dure. / —Tras estos tiempos, vendrán / otros tiempos y otros y otros, / y lo mismo que nosotros / otros se jorobarán. / Así es la vida, Don Juan. / —Es verdad, así es la vida”.

Se trata de un breve fragmento del poema de Antonio Machado “Poema de un día. Meditaciones rurales”. Poema fechado en Baeza, 1911. Poema de un día en cuanto refleja la actividad cotidiana de nuestro autor: el ejercicio de su profesión de catedrático de francés en un instituto, la creación literaria (“aprendiz de ruiseñor”), la lectura de libros, la reflexión, la participación en una tertulia de gentes cultas de Baeza, la vuelta a casa, los libros de nuevo, la meditación… Se supone, el descanso. Nada de particular, en apariencia, tratándose de un intelectual. Pero, en el poema vemos tanto las preocupaciones existenciales como sociales y políticas. Nos da la impronta de las dos Españas que han de helarnos el corazón. Como una simple opinión de contertulios, con sencillez y con profundidad. Pero, ¡ojo! Aunque de opiniones diferentes (liberales perros e inmorales frente a conservadores “buenos administradores… de su casa”) conviviendo en relaciones cordiales y amistosas. Bien lejos de las actitudes tendenciosas y fundamentalistas de quienes sostienen, viven, interiorizan, actúan según el principio tan poco democrático de “quien no está conmigo está contra mí”.

 No vive Antonio Machado ajeno a las gentes de su época: “Te bendecirán conmigo / los sembradores del trigo; / los que viven de coger / la aceituna; / los que esperan la fortuna / de comer; / los que hogaño, / como antaño, / tienen toda su moneda / en la rueda, / traidora rueda del año”. Ni, por supuesto, a las preocupaciones existenciales y sociales: “Mucho importa (en otras versiones: “Algo importa”) / que en la vida mala y corta / que llevamos / libres o siervos seamos”. Y su pizca de resignación: “mas, si vamos / a la mar –a la muerte- / lo mismo nos han de dar”.

 Son versos que constituyen la meditación de un hombre que al contrario de otros, más que saber su doctrina es “en el buen sentido de la palabra, bueno”. Su lección es clara: consecuente con sus ideas, tolerante con las ideas de otros, filantrópico y, por supuesto, solidario. ¡Y gran poeta!